La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos ha anunciado la mayor reestructuración integral de su historia, un rediseño organizativo que incorpora una nueva oficina dedicada a la supervisión de la seguridad, sin recortes de personal, con la meta de reforzar la seguridad y elevar la transparencia, según ha detallado en un comunicado.
Entre las principales novedades figura también la creación de una oficina de modernización del espacio aéreo y otra oficina centrada en tecnologías aeronáuticas avanzadas, encargadas de supervisar la integración de drones, eVTOL y otros vehículos de movilidad aérea avanzada en el espacio aéreo estadounidense.
La remodelación contempla además transformar más cargos de liderazgo “clave” en puestos permanentes y unificar la gestión de las áreas de finanzas, TI y recursos humanos bajo la autoridad directa del administrador, con el fin de agilizar la toma de decisiones.
Con este nuevo esquema, la FAA ha subrayado que, en lugar de operar con métricas de seguridad separadas en distintas oficinas, la agencia podrá compartir los datos de seguridad de forma más fluida en toda la organización.
Al presentar esta reestructuración, en palabras del secretario de Transporte de EEUU, Sean P. Duffy, lcon estos cambios, la FAA puede simplificar la burocracia, fomentar la innovación y ofrecer un nuevo sistema de control de tráfico aéreo al “ritmo de Trump --presidente estadounidense”, a la vez que mejora la seguridad.
“Estas medidas establecerán líderes permanentes que adopten la innovación, compartan libremente datos y perspectivas de seguridad y se centren en implementar un sistema de control de tráfico aéreo completamente nuevo”, ha resaltado el administrador de la FAA, Bryan Bedford.
Finalmente, la agencia considera que esta nueva estructura la situará en una posición óptima para desplegar el 'Plan de Vuelo 2026', sustentado en tres pilares fundamentales: personal, seguridad y modernización del Sistema Nacional del Espacio Aéreo (NAS).