Las posiciones directas de las entidades financieras de la Unión Europea (UE) y del Espacio Económico Europeo frente a contrapartes situadas en Oriente Próximo alcanzaron un total de 132.118 millones de euros a finales de 2025, de acuerdo con los datos publicados este lunes por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). El organismo coloca a los bancos españoles como los terceros con mayor nivel de exposición, con 18.563 millones de euros.
El panel de riesgos de la EBA identifica a la banca francesa como la más expuesta a la región, con 60.825 millones de euros, lo que supone en torno al 46% del conjunto; seguida de Alemania, con 18.954 millones, equivalente al 14,3%. A continuación se sitúan las entidades españolas, con unos 18.563 millones, alrededor del 14% del total.
Tras España aparecen los bancos italianos, cuya exposición directa se eleva a 13.696 millones de euros, y las entidades neerlandesas, con 12.581 millones.
En términos agregados, la EBA detalla que, al cierre del último ejercicio, estas exposiciones incluían aproximadamente 46.894 millones de euros en préstamos y anticipos concedidos a bancos y otras instituciones financieras, así como en torno a 32.525 millones de euros vinculados a empresas no financieras.
En lo referente a títulos de deuda soberana y de bancos centrales, la exposición sumaba 7.924 millones de euros a finales de 2025, mientras que los créditos a hogares alcanzaban 7.246 millones.
Aunque la EBA remarca que la exposición al riesgo "sigue siendo limitada", puesto que supone menos del 0,5% del volumen total de activos de las entidades de la UE y del EEE, el supervisor alerta de que un agravamiento de las tensiones en la zona podría desencadenar impactos indirectos.
En esta línea, el organismo apunta sobre todo al peligro de un encarecimiento de la energía, nuevas presiones inflacionistas, una desaceleración del crecimiento económico global y disrupciones en las cadenas de suministro.
Según la EBA, estos efectos se dejarían sentir con mayor intensidad en ramas de actividad con fuerte consumo energético, como el transporte, la construcción y determinados segmentos industriales.
"Los colchones de capital y la rentabilidad siguen siendo la principal línea de defensa de los bancos", recuerda la EBA en su análisis.
Entre los países de Oriente Próximo, la mayor parte de la exposición directa de los bancos de la UE y del EEE se concentraba a finales de 2025 en contrapartes con sede en Emiratos Árabes Unidos (EAU), con 54.586 millones de euros; Catar, con 29.407 millones; y Arabia Saudí, con 23.196 millones.