La banca refuerza su capital, lleva la morosidad a mínimos y suaviza levemente su rentabilidad

La banca española alcanza máximos de capital, reduce la morosidad a mínimos históricos y mantiene una alta rentabilidad pese a una leve moderación.

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Fachada del Banco de España Eduardo Parra - Europa Press

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Las entidades de crédito con actividad en España consolidaron en 2025 su fortaleza en solvencia y calidad de balance. Cerraron el cuarto trimestre con ratios de capital en los niveles más elevados de los últimos años, una morosidad en nuevos mínimos históricos y una rentabilidad sobre recursos propios algo más contenida que en el trimestre previo, aunque todavía claramente por encima de los registros anteriores a la pandemia, según la nota de prensa estadística difundida este miércoles por el Banco de España.

En términos de solvencia, la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) del conjunto del sistema se situó en el 13,94% al final del cuarto trimestre de 2025. La ratio de Tier 1 ascendió al 15,48% y la de capital total alcanzó el 18,10%, superando tanto los promedios del periodo prepandemia como los observados desde 2022 y marcando los máximos de la etapa poscovid.

El supervisor remarca que el capital total actual es casi 4 puntos porcentuales superior al de 2015, cuando la ratio de capital total se situaba en el 14,29%, y que tanto las entidades significativas como las menos significativas muestran ratios de capital total en cotas récord.

Por segmentos, las entidades significativas concluyeron el cuarto trimestre con una ratio de capital total del 17,69%, mientras que las menos significativas se elevaron hasta el 26,29%, claramente por encima del promedio calculado desde 2022 en ambos casos.

El Banco de España recalca que todas las categorías de entidades se sitúan “claramente” por encima de sus medias recientes, lo que afianza la posición de solvencia favorable del conjunto del sistema bancario.

La mejora en la calidad de los activos se aprecia en la evolución de la ratio de préstamos dudosos (NPL, por sus siglas en inglés), que excluye los saldos en efectivo en bancos centrales y otros depósitos a la vista en entidades de crédito y que volvió a disminuir en el cuarto trimestre hasta el 2,62%, frente al 2,72% del trimestre anterior y el 2,91% de un año antes, marcando un nuevo mínimo en la serie reciente.

Por tipo de entidad, la ratio de préstamos dudosos de las entidades significativas se colocó en el 2,77%, también en mínimo, mientras que en las menos significativas fue del 2,11%, situándose en todos los casos por debajo de los promedios registrados desde el primer trimestre de 2022.

El Banco de España pone de relieve, además, la evolución positiva de los préstamos en vigilancia especial (fase 2), cuya proporción sobre el total de créditos se redujo hasta el 5,86% en el cuarto trimestre de 2025, frente al 6,29% de un año antes.

En las entidades significativas, esta ratio bajó al 6,31% desde el 6,75% del mismo periodo del ejercicio anterior, mientras que en las menos significativas descendió al 2,76% desde el 3,27%, lo que, según el Banco de España, refleja un “buen momento” en la calidad de los activos y un coste del riesgo prácticamente estable, en el 0,87%, frente al 0,85% del trimestre precedente.

En el capítulo de rentabilidad, la tasa anualizada sobre recursos propios (ROE) del conjunto de entidades se situó en el 14,04% en el cuarto trimestre de 2025, ligeramente por debajo del 14,20% anotado en el trimestre anterior. No obstante, en la comparación interanual, la rentabilidad mejora frente al 13,72% del cuarto trimestre de 2024, de forma que se mantiene casi 2 puntos porcentuales por encima del promedio desde 2022 y se aproxima a los máximos de los últimos ejercicios.

Por grupos, la rentabilidad sobre recursos propios fue del 14,57% en las entidades significativas y del 10,44% en las menos significativas, lo que confirma que la rentabilidad del negocio bancario en España continúa en niveles elevados pese al ligero ajuste trimestral.

El supervisor contrasta estos registros con los del periodo 2015-2019 y apunta que el ROE desde 2022 es, de media, 6 puntos porcentuales superior al de los años previos a la pandemia.

La posición de liquidez también sigue siendo holgada, aunque con una leve corrección en el tramo final del año. La ratio de cobertura de liquidez del total de entidades descendió hasta el 171,83% en el cuarto trimestre, desde el 174,36% del trimestre anterior, pero se mantiene ampliamente por encima del requisito regulatorio del 100%, debido a que el aumento del colchón de liquidez (1,64%) fue inferior al incremento de las salidas netas de liquidez (3,14%) respecto al trimestre previo.

El desglose muestra que las entidades menos significativas mantienen ratios de liquidez por encima del 300%, por encima de su promedio en la etapa pospandemia, mientras que las significativas registran un 161,82%, casi 12 puntos por debajo de su media desde comienzos de 2022, aunque todavía muy por encima del umbral regulatorio mínimo.

En paralelo, la ratio crédito-depósitos se redujo en el cuarto trimestre hasta el 94,55%, permaneciendo prácticamente inalterada frente al mismo periodo del año anterior.

El apalancamiento, sin cambios relevantes

En lo relativo al apalancamiento, la ratio agregada se colocó en el 5,70% en el cuarto trimestre de 2025, prácticamente estable respecto al mismo trimestre de 2024 y por encima del promedio pospandemia (5,57%), con un 5,49% en entidades significativas y un 9,40% en las menos significativas.

En todos los grupos de entidades, estos niveles se sitúan por encima de los promedios observados desde el primer trimestre de 2022, lo que, junto con las elevadas ratios de capital y la baja morosidad, lleva al Banco de España a concluir que el sector bancario español consolida en 2025 una posición favorable en solvencia, liquidez, rentabilidad y calidad de activos.