El índice Kospi, principal referencia del mercado surcoreano, ha terminado la sesión de este miércoles con un derrumbe del 12,06%, el retroceso más acusado desde su creación. El desplome llega en plena escalada de tensión en Oriente Próximo tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, factores que han disparado las cotizaciones del petróleo y del gas.
La brusca caída del Kospi, que llegó a hundirse un 14% y obligó a interrumpir de forma temporal la negociación, ha sido incluso más severa que la registrada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las torres del World Trade Center de Nueva York, cuando el índice se dejó un 12,02% en una sola jornada.
El castigo fue generalizado entre los grandes valores del parqué de Seúl. Hyundai se desplomó un 15,80% y KIA retrocedió un 14,04%, mientras que Samsung cedió un 11,74%; SK Hynix perdió un 9,58% y LG Electronics cayó un 14,58%.
Al permanecer la Bolsa de Seúl cerrada el lunes por festivo, en solo dos sesiones el Kospi acumula ya una corrección del 18,4% respecto al cierre del pasado viernes, después de encadenar en la jornada del martes un descenso adicional del 7,2%.
“El aumento de los precios del petróleo y la incertidumbre son negativos para el crecimiento”, ha señalado Min Joo Kang, economista de ING para Corea del Sur y Japón, recordando la fuerte dependencia del país de las importaciones energéticas.
Según la analista, el mayor foco de peligro para la economía surcoreana sería que la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento del crudo terminen frenando la inversión global en IA, ya que una caída repentina de las exportaciones de chips y del gasto en nuevas instalaciones “podría tener un impacto negativo considerable”.
“Aún no creemos que este sea el escenario base. Sin embargo, las correcciones en los mercados bursátiles coreanos durante los últimos dos días podrían reducir la confianza del consumidor y posiblemente el gasto en el futuro próximo”, añade la experta.
El golpe no se ha limitado a Corea del Sur. Otros grandes indicadores asiáticos han cerrado también en negativo este miércoles. El Nikkei de la Bolsa de Tokio ha retrocedido un 3,61%, mientras que los selectivos de Shanghái y Hong Kong han registrado descensos del 0,98% y del 2,01%, respectivamente.