La Cámara de Comercio de España sitúa el escenario internacional en un contexto "positivo" y anticipa para 2026 un aumento del PIB cercano al 1,9%, tras conocerse el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral difundido este viernes por el INE, que reflejó un "robusto" crecimiento de la economía española del 2,8% en 2025.
Según estas proyecciones, la Cámara de España calcula que en 2026 el PIB avanzará alrededor de un punto menos que en el ejercicio recién finalizado. Este menor ritmo se explicaría por la evolución del sector exterior, apoyada en un mayor dinamismo de la demanda de los principales socios comerciales y en una contención de las importaciones, coherente con la desaceleración prevista de la demanda interna.
Al mismo tiempo, la institución prevé que el empleo podría incrementarse un 1,6% en el conjunto del año, con la creación de cerca de 380.000 puestos de trabajo, lo que rebajaría la tasa de paro hasta el 10,2% de la población activa.
Para 2026, la Cámara advierte de que la economía española afrontará un marco fiscal más restrictivo, condicionado por la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, el paulatino agotamiento de los fondos europeos y la reactivación de las reglas fiscales comunitarias. Todo ello se produce en un entorno de elevada deuda pública que limita el margen para destinar recursos a infraestructuras, educación y otras inversiones clave para elevar la productividad.
En este escenario, la institución alerta de que el avance del PIB será "insuficiente" para generar los ingresos necesarios sin recurrir a un mayor endeudamiento o a subidas de impuestos. Por ello, considera imprescindible poner en marcha "una estrategia integral que combine el impulso de la eficiencia productiva con una gestión responsable de la deuda pública", con el objetivo de garantizar un crecimiento económico "sólido y sostenible".
La Cámara subraya que el fortalecimiento del capital humano y la implementación de reformas que coloquen a la empresa en el centro de la política económica, creando un entorno propicio para el desarrollo de su actividad, "deben seguir siendo prioridades de la actuación pública".
Asimismo, la organización considera "imprescindible" disponer de un plan de consolidación fiscal a medio plazo que resulte creíble y que se oriente a la reducción del gasto público mediante mejoras de eficiencia, evitando que el ajuste se base en un aumento de la presión fiscal.