La cartera media de Indexa cerró 2025 con una rentabilidad del 8,4%, superando en casi un punto porcentual a sus índices de referencia, según ha comunicado este jueves el 'roboadvisor'.
“En 2025 el año ha sido positivo tanto en acciones como en bonos, con un factor clave: el efecto divisas. El dólar se ha depreciado un 11,8 % frente al euro y eso ha reducido la rentabilidad en euros de la renta variable estadounidense”, ha explicado la directora de inversiones, Carlota Corral.
En los últimos diez años, la cartera media acumula una subida del 106,1%, lo que equivale a una rentabilidad anualizada del 7,5%. Esta evolución supone 76,5 puntos porcentuales más que su índice de referencia, que se ha quedado en un 4,9% anual.
Por perfiles de riesgo, la rentabilidad de las carteras se ha movido entre un 1,8% en el caso del inversor más conservador y un 10,4% para las carteras con mayor exposición al riesgo.
El periodo más adverso para la cartera media coincidió con el estallido del Covid-19, cuando llegó a retroceder un 26,6% entre el 20 de febrero de 2020 y el 23 de marzo de ese año. El peor ejercicio natural fue 2022, con una caída del 13,1%.
Las carteras con sesgo de inversión socialmente responsable (ISR) registraron rentabilidades de entre +2,8% y +6,7%, frente al rango de entre +3,1% y +10,4% de las carteras sin este sesgo.