La industria de la ciberseguridad en España registró en 2024 una facturación de 6.351 millones de euros, lo que equivale al 4,65% de todos los ingresos del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), según el “Estudio sobre la industria de la ciberseguridad en España 2025”.
De forma paralela, en el país operan 3.431 compañías especializadas en ciberseguridad, que representan el 4,47% del conjunto de empresas tecnológicas españolas.
El director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), Félix Barrio, subrayó este miércoles el crecimiento “sin precedentes” de la industria de la ciberseguridad, un ámbito económico “vital” para el funcionamiento de la sociedad y de la economía, con 3.430 empresas que conforman uno de los mercados tecnológicos “más vibrantes” de Europa y cuyo desafío principal es la capacitación de profesionales.
En este sentido, detalló que en apenas cuatro años el sector, que emplea a 162.000 personas, ha aumentado un 35% en ocupación y ha impulsado 403 iniciativas de emprendimiento.
En este marco, insistió en la necesidad de seguir destinando recursos a la formación y en reforzar la incorporación de la mujer al mercado laboral. Actualmente se ha superado el umbral del 20% de mujeres en la industria, pero es preciso que se sumen más para reducir una brecha que “siempre está ahí”. “Necesitamos más profesionales formados”, enfatizó.
Por último, el responsable del Incibe destacó el avance de España en industria digital y, en particular, en ciberseguridad, con un ritmo de crecimiento superior al de cualquier otro país europeo, lo que contribuye a que la economía española gane competitividad.
En la misma línea se pronunció el presidente de la Confederación Española de Empresas de Tecnología de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Conetic), José Luis Pancorbo, quien puso de relieve la “enorme capacidad” de la industria nacional de ciberseguridad para ofrecer servicios al conjunto de la sociedad, a las empresas, a las administraciones públicas y a los ciudadanos, y para mejorar la protección frente a las amenazas.
Según explicó, el estudio presentado este miércoles por Incibe, organismo adscrito al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (Setid), junto con Conetic, evidencia la solidez del ecosistema de ciberseguridad en España. “Las empresas de ciberseguridad son pujantes y están desarrollándose de una manera muy activa como sector”, afirmó.
Asimismo, remarcó el refuerzo de las capacidades de la industria española en materia de ciberseguridad, cada vez mejor protegida gracias a las soluciones que despliegan instituciones como Incibe.
“Enorme oportunidad” laboral para los jóvenes
Además, incidió en que el gran reto del sector pasa por la formación de especialistas que se incorporen a la ciberseguridad. “Necesitamos cada vez más profesionales formados en materia de ciberseguridad”, reiteró, al tiempo que apuntó que esta demanda abre una “enorme oportunidad” laboral para los jóvenes en España.
En esta línea, precisó que actualmente existen prácticamente cuatro ofertas de empleo en ciberseguridad por cada candidato que opta a un puesto, una proporción que se incrementará “de manera importante” en los próximos años, lo que anticipa un fuerte aumento de la demanda de talento para trabajar en este ámbito.
Impacto más reducido de los ciberataques
En relación con el auge de la ciberdelincuencia, advirtió de que, aunque intente “ir por delante” de cualquier iniciativa defensiva, la mejora en la capacitación de las empresas provoca que el impacto de los ataques sea mucho menor cuando se aplican medidas adecuadas de ciberseguridad.
Sobre la influencia de la Inteligencia Artificial (IA), indicó que “está influyendo de una manera dramática” y explicó que, si antes los ciberdelincuentes dirigían sus acciones a rangos concretos de direcciones IP para vulnerar empresas u organizaciones, ahora los ataques se ejecutan mediante bots de IA que actúan de forma masiva sobre miles o cientos de miles de usuarios a la vez, lo que demuestra que “cada vez es más importante estar protegidos”.
Un sector en plena expansión
En la actualidad, la ciberseguridad da trabajo a 164.761 personas en España y supone ya el 25,55% del empleo del sector TIC, con una tendencia claramente ascendente. Las previsiones del estudio apuntan a que entre 2026 y 2029 la industria crecerá a un ritmo anual del 14,25%, lo que permitiría alcanzar los 282.157 puestos de trabajo al cierre de ese periodo.
Entre 2021 y 2025, el número de profesionales ocupados en este campo avanzó un 35,14%, al pasar de 122.284 a 165.256 trabajadores. De este modo, la ciberseguridad no solo gana peso por la necesidad de blindar los entornos digitales, sino también por su capacidad real para generar actividad económica y empleo cualificado.
Empresas jóvenes y fuerte proyección exterior
En los últimos cinco años se han constituido 403 nuevas empresas, que ya concentran el 12% de la facturación total del sector. Este dato revela un mercado dinámico, con margen para nuevos actores y con capacidad para transformar con rapidez las ideas en negocio. Además, el 7% de estas compañías emergentes ha participado en el programa “Incibe Emprende”.
El análisis internacional también sitúa a España en una posición relevante. El estudio la coloca como el cuarto mercado europeo de ciberseguridad, con el 12% de la facturación del continente y el 2,8% del volumen mundial.
Las empresas españolas cuentan con una presencia especialmente relevante en Portugal, Colombia, Alemania, Brasil y Chile, lo que confirma una proyección exterior cada vez mayor.
El tejido empresarial se compone en un 45% de microempresas, un 8% de autónomos y solo un 5% de grandes corporaciones. Es decir, el crecimiento de la ciberseguridad en España se apoya principalmente en una red de pequeñas firmas y proyectos empresariales que, de forma progresiva, van ganando tamaño y peso en el mercado.