La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido abrir la segunda fase del examen de las tres operaciones —zonas de Alborán, el Estrecho y Canarias— mediante las que Baleària pasará a controlar en exclusiva determinados activos de Armas Transmediterránea, tras haber apreciado en la primera fase posibles riesgos para la competencia.
En particular, los problemas detectados se vinculan a un posible aumento de precios, un deterioro de la calidad del servicio y/o una menor frecuencia de conexiones en Sur Península-Alborán (al menos en las rutas Sur Península - Melilla y Almería - Nador), así como en los enlaces Península-Canarias.
Para el supervisor, es “especialmente preocupante” en las rutas donde no existen Obligaciones de Servicio Público (OSP), al no fijarse tarifas máximas. Sin embargo, advierte de que este tipo de riesgo también aparece en las rutas que sí cuentan con dichas obligaciones, que incluyen determinadas conexiones en los mercados Península-Canarias y Sur Península-Melilla.
“Adicionalmente, en estas zonas bajo OSP, existirían riesgos para las licitaciones, al reducirse de dos a uno las navieras que han participado en concursos públicos en los últimos años”, ha añadido en un comunicado.
Posición de Baleària en Alborán y Canarias
Por áreas de actividad, Competencia ha señalado que la operación en la zona de Alborán permitiría a Baleària reforzar su papel como operador dominante, ya que afrontaría una “escasa presión competitiva” y, en la mayoría de los mercados implicados, pasaría a ser el único prestador.
En lo que respecta a las rutas Península-Canarias, la integración supondría la consolidación de Baleària como única naviera operando en esos mercados.
Solapamientos en el Estrecho y operación de DFDS
En el ámbito del Estrecho, la CNMC recuerda que existe otra operación notificada por DFDS, actualmente en estudio (C/1639/25), que “afecta al mismo ámbito geográfico que la operación de Baleària en la zona Sur Península-Estrecho”.
En la ruta Algeciras-Tánger Med ambas transacciones se solapan. Si ambas fueran aprobadas, Armas abandonaría la prestación del servicio y el número de navieras activas pasaría de cuatro a tres, según detalla el organismo.
Compromisos de Baleària y análisis en segunda fase
Baleària ha remitido una serie de compromisos para el área Península-Canarias, además de comunicar su renuncia a la licencia en la ruta Nador-Almería. No obstante, la CNMC considera que los riesgos detectados impiden autorizar estas operaciones sin salvaguardas adicionales y que las medidas ofrecidas precisan un examen más exhaustivo en segunda fase.
En el caso del Estrecho, Competencia ve necesario estudiar en detalle la alteración completa que podría producirse en la estructura del mercado como consecuencia de ambas operaciones.
El paso a la segunda fase no anticipa el sentido de la decisión final, subraya el regulador, que podrá solicitar información adicional a las empresas implicadas. Asimismo, la notificante y los terceros interesados tendrán la opción de presentar alegaciones para defender sus legítimos intereses.
“La resolución final podrá autorizar, acordar compromisos, subordinar la operación a condiciones o prohibir la operación de concentración”, ha añadido.