La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha decidido abrir la segunda fase del examen de la operación por la que la naviera DFDS pasará a controlar en exclusiva determinados activos de Armas Transmediterránea en la zona del Estrecho —Sur Península-Estrecho y Sur Península-Ceuta—, tras apreciar en la primera fase posibles riesgos para la competencia.
Se trata de la cuarta operación vinculada a la desinversión de activos de esta naviera, después de que se hayan notificado otras tres adquisiciones por parte de Baleària, que también se encuentran actualmente en segunda fase de análisis.
Según ha señalado la CNMC, la transacción implica una alteración "significativa" en la estructura del mercado que impide descartar la existencia de riesgos de efectos horizontales unilaterales y de efectos coordinados, en particular en la conexión Algeciras-Ceuta, donde DFDS solo tendrá como rival a Baleària.
En esta ruta, hasta ahora dos compañías (DFDS y Armas) prestaban el servicio bajo Obligaciones de Servicio Público (OSP) y, tras la operación, únicamente lo hará DFDS.
De este modo, la salida de Armas como potencial licitador para operar la línea con Ceuta bajo OSP —junto a Baleària, actual adjudicatario— implica riesgos para la competencia por el mercado, de acuerdo con la CNMC, que estima que esta concentración requiere un estudio "más profundo".
POSIBLES RIESGOS POR "ELEVADA CONCENTRACIÓN"
En relación con el mercado Sur Península-Estrecho, el organismo de Competencia ha recordado que existe una operación notificada por Baleària el 8 de octubre de 2025, que afecta parcialmente al mismo ámbito geográfico que la operación planteada por DFDS.
En la ruta Algeciras-Tánger Med, la combinación de ambas operaciones implicaría la salida de Armas y la reducción del número de navieras que operan el trayecto, pasando de cuatro a tres.
En el área Sur Península-Ceuta, que se limita a la ruta Algeciras-Ceuta, la adquisición permitiría a DFDS consolidar su posición como segundo operador, por detrás de Baleària, al desaparecer Armas y quedar solo dos prestadores en lugar de tres.
El inicio de la segunda fase no anticipa el sentido de la decisión final, ha aclarado el regulador, que en esta etapa podrá solicitar información adicional a las empresas implicadas. Asimismo, la notificante y los terceros interesados tendrán la posibilidad de presentar alegaciones para defender sus intereses legítimos.
"La resolución final podrá autorizar, acordar compromisos, subordinar la operación a condiciones o prohibir la operación de concentración", ha añadido la CNMC.