La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha identificado un aumento del estrés en los mercados financieros durante las primeras jornadas de 2026, ligado al resurgir de las incertidumbres geopolíticas, según detalla en su boletín correspondiente al cuarto trimestre de 2025.
El organismo supervisor precisa que el indicador de estrés se había mantenido en un umbral de riesgo reducido durante todo el segundo semestre de 2025, pero que registró un repunte al arrancar 2026, en paralelo al agravamiento de las tensiones en el plano internacional.
En este informe, la CNMV subraya que la percepción de los riesgos geopolíticos continúa en cotas “muy altas”, pese a que se ha moderado la incertidumbre en el ámbito del comercio internacional. Sin embargo, han aparecido “nuevas tensiones” vinculadas al arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de EEUU y a otras iniciativas de la Administración Trump (como Irán o Groenlandia).
Junto a ello, el supervisor español pone el foco en la preocupación persistente por la guerra entre Rusia y Ucrania, que sigue siendo un elemento de inestabilidad relevante para los mercados.
“Cualquier novedad en estas parcelas podría generar cambios en las expectativas de los agentes y dar lugar a correcciones de precios y espirales negativas en los mercados financieros”, agrega.
En el ámbito estrictamente financiero, la CNMV identifica dos focos de riesgo que destacan “de forma notable” sobre el resto: el riesgo de mercado y el riesgo de contagio. En relación con el primero, apunta que resulta “complicado” medir con precisión el grado de sobrevaloración de determinados activos financieros. No obstante, recuerda que algunos indicadores tradicionales, como la ratio entre precio y beneficio (PER, por sus siglas en inglés), sugieren que este riesgo es más acusado en los mercados de Estados Unidos, especialmente en los sectores tecnológico y de consumo, aunque advierte de que empieza a adquirir “cierta relevancia” en otras plazas, entre ellas las europeas.
“Este riesgo eleva la sensibilidad de los agentes participantes en los mercados ante la aparición de noticias desfavorables o que modifiquen abruptamente sus expectativas”, apostilla al respecto.
En cuanto al riesgo de contagio, la CNMV alude al incremento “notable” de las interconexiones dentro del sistema financiero y entre este y otras áreas en expansión, como los criptoactivos. En episodios de inestabilidad, estas conexiones pueden transmitir efectos adversos entre distintos activos, sectores y jurisdicciones de “forma muy rápida” y llegar a comprometer la estabilidad financiera.
Mirando al medio y largo plazo, el supervisor alerta también de los riesgos asociados a la transformación digital. Reconoce que ha supuesto una auténtica “revolución” en la operativa de las empresas y, en particular, de las entidades financieras, pero insiste en que “no se encuentran exentos de riesgos”.
“En este sentido, la ciberseguridad ha ido aumentando en importancia, ya que el incremento de las operaciones digitales ha acrecentado, en gran medida, la exposición de las entidades a diversos ciberataques, los cuales han ido creciendo en número y sofisticación en los últimos años”, concluye al respecto.