El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha señalado que los dos focos de riesgo más relevantes que podrían aparecer en 2026 derivan, por un lado, de las tensiones geopolíticas y, por otro, de eventuales correcciones en los mercados, en especial en compañías tecnológicas y vinculadas a la inteligencia artificial.
En este escenario, considera que el sistema financiero español parte de una “buena posición” frente a esos desafíos, gracias al mantenimiento de un crecimiento diferencial de la economía española y a que los múltiplos siguen siendo “reducidos”.
Así lo ha expuesto durante su intervención en la cena celebrada este miércoles en el marco del XVI Spain Investors Day. San Basilio ha repasado las principales magnitudes logradas por los mercados financieros nacionales en 2025, poniendo el foco en la revalorización cercana al 50% del Ibex 35 y en el incremento del 31% en el volumen de emisiones de renta fija.
No obstante, ha advertido de que los datos “tan positivos” de 2025 no deben “hacer caer en la complacencia”, aunque sí sitúan a España en una “mejor posición” para encarar los retos estructurales del mercado y los riesgos potenciales.
En esta línea, la CNMV sigue viendo como “prioritario” reforzar los mercados públicos de capitales y avanzar en la digitalización, que ha calificado como “un enorme reto para todos”. A su juicio, el país no puede permitirse quedar rezagado en la incorporación de las nuevas tecnologías en las organizaciones.
Al mismo tiempo, ha alertado de que la digitalización abre también riesgos en materia de ciberseguridad y de protección al inversor, ante los que el presidente de la CNMV se ha comprometido a “redoblar esfuerzos”.
Impulso regulatorio y simplificación normativa
Desde la óptica regulatoria, San Basilio ha descrito 2025 como el ejercicio en el que “se ha materializado a nivel europeo el nuevo espíritu simplificador y de impulso de los mercados”.
“Estamos ante un punto de inflexión y, espero que de no retorno, que Europa debe aprovechar para garantizar unos mercados financieros competitivos, que fomenten la inversión y el crecimiento de nuestras empresas”, ha afirmado.
Ha resaltado la simplificación en materia de sostenibilidad, que ha valorado positivamente, aunque estima que sería “mejor” asegurar un sistema de reporting sencillo y aplicable, antes que reducir el número de compañías sujetas a obligaciones de divulgación, ya que ello podría implicar la “pérdida de una información muy valiosa” para reguladores, supervisores e inversores.
También ha considerado “muy positivas” las medidas sobre la Unión de Ahorros e Inversión publicadas en diciembre por la Comisión Europea, si bien ha matizado que aún es “pronto” para un análisis más profundo, dado que quedan numerosos aspectos por definir.
En relación con la centralización de ciertas funciones supervisoras, ha recalcado que es “clave” que cualquier refuerzo del papel del supervisor europeo ESMA se articule “de acuerdo con un reparto equilibrado y claro de competencias, tenga en cuenta el principio de proporcionalidad y garantice una supervisión eficaz de las entidades con actividad fundamentalmente doméstica”.
Asimismo, ha recordado que el Parlamento Europeo y el Consejo alcanzaron en diciembre un acuerdo sobre la Estrategia de Inversión Minorista, que apuesta por un marco que “combine la protección del inversor con una experiencia de inversión más sencilla y comprensible”.
Sin embargo, ha expresado su preocupación por que no se utilice esta estrategia para facilitar el acceso de los minoristas a los productos de menor riesgo, o que se mantengan cargas sobre los intermediarios que limiten su competitividad.
San Basilio ha aludido también a la iniciativa del Ministerio de Economía para poner en marcha una cuenta de ahorro e inversión en España, así como al propio proceso de simplificación normativa que está desarrollando la CNMV.
La Bolsa española y el reto de atraer al pequeño inversor
Por su parte, el consejero delegado de BME, Juan Flames, ha remarcado que la Bolsa española “está de moda”, a la vista de la subida del 50% del Ibex 35 en 2025, que le ha llevado a marcar máximos históricos.
Flames ha apuntado que las valoraciones “siguen siendo atractivas”, con las cotizadas negociándose a un PER medio de 13 veces, es decir, 2,3 puntos por debajo de su media histórica de los últimos 37 años. En Estados Unidos, ha recordado, el PER se sitúa en 28 veces.
“Debemos seguir trabajando para traer de vuelta al particular a la Bolsa, y resituar a la Bolsa en el centro de la economía. El Plan Personal de Inversión (PPI), sencillo y con bonificación fiscal, sería una buena manera de hacerlo”, ha subrayado el CEO de BME.