La Comunidad de Madrid aprueba su nueva normativa sobre VUT y refuerza el control municipal

Madrid endurece la regulación de las VUT, refuerza el control municipal y aumenta inspecciones y sanciones para garantizar calidad y proteger a los vecinos.

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Telefonillo de un bloque de viviendas, a 29 de octubre de 2024, en Madrid (España). Jesús Hellín - Europa Press

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El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde este miércoles a la modificación del decreto que ordena los apartamentos y viviendas de uso turístico (VUT) en la región. La revisión endurece las condiciones mínimas de equipamiento y servicios de estos alojamientos y otorga mayor capacidad de actuación a los ayuntamientos para restringir su implantación.

Entre los cambios, se fijan las dimensiones mínimas de cada estancia y la ocupación máxima permitida, así como el contenido básico obligatorio con el que deben contar las VUT. Deberán disponer de ropa de cama, para baño y mesa, además de vajilla, cubertería, cristalería y utensilios de cocina. Así lo ha detallado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, desde Morata de Tajuña, municipio donde se ha celebrado de forma extraordinaria la reunión del Ejecutivo autonómico.

La presidenta ha remarcado que las viviendas de uso turístico representan en Madrid la cifra “más baja de toda España” y ha hecho alusión a un fenómeno que “atraviesa a toda la nación”. A su juicio, “la escasez viene cuando el colapso y el bloqueo que causan los gobiernos lo culminan todo”.

Con esta actualización normativa, ha indicado, se persigue “mejorar la experiencia” de quienes visitan la región, impedir que se destinen viviendas de protección oficial a fines turísticos y garantizar que las comunidades de propietarios “puedan opinar”.

Ayuso ha insistido en que “lo que queremos también es que sea la competencia municipal la que rija en este modelo de uso turístico, porque es evidente que no es lo mismo que haya viviendas en un bloque de vecinos, en el centro de Madrid, con una alta oferta hotelera de por sí, o zonas como estas, de pueblos más pequeños, donde a lo mejor estos alquileres suponen un impulso enorme para el turismo local”.

La nueva regulación contempla la prohibición de esta actividad en viviendas de protección pública y en aquellos edificios donde así lo acuerden las comunidades de vecinos. La finalidad es poner al día las condiciones exigidas para asegurar la calidad de la oferta turística y proteger los derechos de los usuarios.

En esta línea, se revisan las exigencias aplicables a los apartamentos turísticos de categorías 4, 3, 2 y 1 llave en aspectos como iluminación, ventilación y capacidad, con el propósito de elevar el nivel de confort de los alojamientos. Para ello, deberán disponer de un certificado de idoneidad.

El texto reformado también establece que serán los ayuntamientos, mediante su planeamiento urbanístico y sus ordenanzas, quienes decidan las limitaciones al número máximo de viviendas de uso turístico por edificio, área o zona.

Otra de las novedades es que serán los titulares de la actividad de alojamiento turístico, y no los propietarios de las viviendas, quienes tendrán que presentar la declaración responsable para iniciar la prestación del servicio.

Plan de refuerzo y control de las VUT

Esta modificación se integra en el Plan de refuerzo y control de las viviendas de uso turístico en la región, puesto en marcha en la segunda mitad de 2024. Con este marco, la Comunidad de Madrid busca avanzar hacia un modelo de gestión turística basado en regular la actividad “para competir en igualdad de condiciones y apostar por un turismo de alto valor, atraído por la propuesta turística de la región”.

Las medidas de inspección y supervisión se tradujeron en un incremento significativo de las bajas de VUT. En 2024 se tramitaron 1.153 bajas, mientras que en 2025 ascendieron a 3.053, lo que supone un aumento del 164,8%. En los dos primeros meses de 2026 se han dado de baja 341 VUTS adicionales.

En cuanto a las inspecciones, en 2024 se llevaron a cabo 481 actuaciones, cifra que subió hasta 588 en 2025, lo que implica un crecimiento del 22,3% interanual.

Hace dos años, el 90% de las inspecciones finalizó con la imposición de una sanción, mientras que en 2025 este porcentaje fue del 85,71%, manteniéndose en ambos ejercicios en niveles muy elevados.

En total, la Comunidad de Madrid ha impuesto sanciones por un importe cercano al medio millón de euros en materia de viviendas de uso turístico durante los dos últimos años, como resultado de la labor inspectora desarrollada por la Dirección General de Turismo y Hostelería.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en la Comunidad de Madrid se estiman 15.309 viviendas de uso turístico, que ofrecerían 50.675 plazas de alojamiento.

Esta cifra se ha reducido un 17,5% respecto a las últimas mediciones realizadas en mayo y noviembre de 2025. El INE también señala que las viviendas de uso turístico representan el 0,52% del parque total de viviendas en la región, lo que sitúa a Madrid como la comunidad autónoma turística con menor peso relativo de este tipo de alojamientos.