La confianza de los CEO españoles en aumentar ingresos baja 5 puntos para 2026, hasta el 38%, según PwC

La confianza de los CEO españoles en aumentar ingresos en 2026 baja al 38%, en un contexto de riesgos geopolíticos y retorno desigual de la IA.

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FILED - 16 September 2023, US, New York: The logo of the auditing company PWC, taken in Manhattan. Photo: Michael Kappeler/dpa Michael Kappeler/dpa

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La confianza de los consejeros delegados (CEO) españoles en la evolución futura de la facturación de sus empresas de cara a 2026 se ha reducido en cinco puntos respecto a 2025, pasando del 43% al 38%, de acuerdo con la 29 “Encuesta Mundial de CEO”, elaborada por PwC.

Este informe, basado en las respuestas de 4.452 presidentes y altos directivos de todos los continentes y presentado este lunes en el Foro Económico Mundial de Davos, apunta que la confianza de los CEO a escala global en el incremento de los ingresos de sus compañías en 2026 se sitúa en su nivel más bajo de los últimos cinco años.

Los principales ejecutivos describen un entorno corporativo condicionado por los retornos irregulares de las inversiones en Inteligencia Artificial (IA), el aumento de los riesgos geopolíticos y una mayor intensidad de las ciberamenazas.

Incertidumbre geopolítica y presión económica

En este contexto, únicamente tres de cada diez directivos globales (30%) declaran estar “muy o extremadamente confiados” en el crecimiento de sus ingresos en los próximos doce meses, frente al 38% registrado en 2025 y el 56% en 2022. Estos datos evidencian que los CEO no están logrando convertir sus inversiones en resultados financieros estables, lastrados por la aceleración tecnológica, la incertidumbre geopolítica y la presión económica.

A un horizonte de tres años, las previsiones mejoran tanto para los ejecutivos globales como para los españoles: el 49% y el 40%, respectivamente, se muestra muy o extremadamente confiado en que sus ingresos aumentarán.

La inquietud principal de los CEO, tanto a nivel mundial como en España, es comprobar si están transformando sus organizaciones con la suficiente rapidez para acompasar el ritmo del cambio tecnológico. En esta línea, el 42% admite que este es su mayor motivo de preocupación, por delante de cuestiones como disponer de la capacidad de innovación adecuada o estar haciendo lo necesario para asegurar la viabilidad de sus negocios a medio y largo plazo, aspectos señalados por el 29% de los participantes.

Integración de la IA en productos y servicios

Aunque la mayoría de las compañías ya está realizando pruebas con la IA, solo el 12% de los CEO afirma haber logrado beneficios simultáneos en reducción de costes y aumento de ingresos. Un 33% indica que ha obtenido mejoras en uno de estos dos ámbitos, mientras que el 56% reconoce que todavía no ha alcanzado resultados económicos relevantes.

La encuesta refleja así una brecha cada vez mayor entre las empresas que se limitan a experimentar con la IA y aquellas que la están desplegando de forma masiva. Los CEO globales que declaran beneficios tanto en costes como en ingresos suelen ser quienes están incorporando la IA en sus productos y servicios, en la generación de demanda y en la toma de decisiones estratégicas.

Además de la escala, el estudio subraya la necesidad de desarrollar la IA sobre unas “bases sólidas”. En este sentido, el documento resalta que los directivos cuyas organizaciones han definido marcos de actuación responsable y cuentan con entornos tecnológicos adecuados tienen tres veces más probabilidades de obtener resultados económicos significativos.

Otros análisis de PwC apuntan igualmente que las empresas que aplican de forma amplia la IA en sus productos y servicios y en la experiencia de cliente alcanzan márgenes de beneficio casi un 4% superiores a los de sus competidores.

Por último, el informe constata que la confianza de los CEO se ha debilitado ante una mayor exposición a riesgos externos. Prueba de ello es que uno de cada cinco (20%) considera que su organización está “alta o extremadamente expuesta” a sufrir pérdidas económicas relevantes en los próximos doce meses como consecuencia de los aranceles.

Esta exposición difiere según la región de origen de los directivos: es reducida en Oriente Medio (6%), mientras que aumenta en China (28%) y México (35%). En Estados Unidos, el 22% de los ejecutivos reconoce estar expuesto al impacto de los incrementos arancelarios.