La confianza del consumidor se colocó en diciembre en 75,9 puntos, una décima por debajo del registro de noviembre, arrastrada por una percepción algo más desfavorable de la situación actual, según los datos difundidos este viernes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Con este nuevo retroceso mensual, el indicador encadena ya cuatro descensos consecutivos y anota su lectura más reducida desde octubre de 2023, cuando se movió en torno a los 70 puntos.
De acuerdo con la estadística del CIS, la valoración de la situación presente se recorta una décima, hasta los 71,3 puntos, mientras que la puntuación relativa a las expectativas de futuro se mantiene sin variaciones respecto a noviembre, en 80,5 puntos.
Si se compara con diciembre del año pasado, la evolución interanual del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) es desfavorable y cae 9,1 puntos. Este ajuste se explica por la disminución de 7,7 puntos en la valoración de la situación actual en los últimos doce meses y por el descenso de 10,5 puntos en las expectativas de futuro respecto a diciembre de 2025.
Dentro del bloque referido a la situación actual, la encuesta del CIS muestra que la opinión sobre la situación económica general se reduce en 2,6 puntos frente a noviembre, hasta 56,6 puntos. En cambio, la percepción sobre la situación de los hogares mejora en 3,2 puntos y se sitúa en 85,1 puntos en diciembre, mientras que la valoración del mercado laboral baja un punto, hasta 72,1 puntos.
En el apartado de expectativas, la valoración sobre la evolución futura de la economía se coloca en 68,4 puntos, tras descender 1,3 puntos en el mes. Por el contrario, con 99,9 puntos, la estimación sobre la futura situación de los hogares sube 1,8 puntos y las previsiones sobre el futuro del mercado de trabajo descienden 0,6 puntos, quedando este mes de diciembre en 73,2 puntos.
El ICC mide cada mes la percepción de los consumidores españoles sobre la evolución reciente y las perspectivas en torno a la economía familiar y el empleo, con la finalidad de anticipar sus decisiones de gasto. El índice se mueve en una escala de 0 a 200 puntos, considerándose que por encima de 100 la percepción es positiva y por debajo de ese umbral, negativa.