La confianza empresarial en Alemania cae a su nivel más bajo desde 2020, según el Ifo

La confianza empresarial en Alemania se desploma a mínimos desde 2020 y el Gobierno recorta previsiones de crecimiento e inflación para 2026 y 2027.

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El canciller alemán, Friedrich Merz, en una imagen de archivo. Michael Kappeler/dpa

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La confianza de los empresarios alemanes ha registrado un fuerte deterioro en abril, coincidiendo con el enfriamiento de las expectativas de una solución rápida al conflicto en Oriente Próximo. Así lo indica el índice del Instituto de Investigación Económica de Múnich (Ifo), que ha descendido hasta los 84,4 puntos desde los 86,3 del mes anterior, marcando su cota más reducida desde mayo de 2020.

En lo que respecta a la valoración de la situación actual, los directivos germanos han mostrado una percepción más negativa que en marzo, con una lectura de 85,4 puntos frente a los 86,7 del mes previo, el peor dato desde octubre del año pasado. Al mismo tiempo, el pesimismo sobre la evolución de la economía en los próximos meses no era tan acusado desde agosto de 2023, tras el retroceso del subíndice de expectativas hasta los 83,3 puntos desde los 85,9 de marzo.

“El sentimiento entre las empresas alemanas se ha deteriorado significativamente”, resumió Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo, al explicar que las compañías se muestran mucho más pesimistas sobre los próximos meses y también han rebajado su evaluación de la coyuntura presente. “La economía alemana se está viendo gravemente afectada por la crisis iraní”, añadió.

En paralelo, el Gobierno alemán ha recortado de forma contundente su previsión de crecimiento para la principal economía de la eurozona en 2026, atribuyéndolo en buena medida al impacto de la inestabilidad en Oriente Próximo. Ahora espera una expansión de solo el 0,5%, la mitad del 1% que Berlín proyectaba en enero.

Del mismo modo, se ha ajustado a la baja la estimación de avance del PIB para 2027, cuando el Ejecutivo prevé que la economía alemana aumente un 0,9% en lugar del 1,3% calculado anteriormente.

En materia de precios, el Gobierno alemán calcula ahora una inflación del 2,7% para 2026 y del 2,8% para el año siguiente.

Estos recortes en las proyecciones oficiales se suman a la severa revisión a la baja anunciada a comienzos de abril por los principales institutos de análisis económico del país, que también han ajustado sus perspectivas de crecimiento para 2026 y 2027.

Así, los cinco grandes institutos germanos (IFO de Múnich, DIW de Berlín, IfW de Kiel, IWH de Halle y RWI de Essen) prevén que el PIB alemán avance este año un 0,6%, muy por debajo del 1,3% estimado en su informe de otoño. De cara a 2027, esperan que la actividad gane algo de tracción, con un incremento del 0,9%, también inferior al 1,4% calculado previamente.

En cuanto a la evolución del coste de la vida, las nuevas previsiones tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo contemplan que el IPC pueda alcanzar el 2,9% en el segundo trimestre de 2026, lo que presionará a la baja la capacidad de gasto de los hogares. Se anticipa que los precios de la energía irán moderándose de forma gradual, aunque permanecerán por encima de los niveles previos a la guerra durante un periodo prolongado.

En consecuencia, se espera que la inflación media en Alemania se sitúe en el 2,8% en 2026 y en el 2,9% en 2027, lo que implica una revisión al alza de cuatro y cinco décimas, respectivamente, frente a las proyecciones publicadas en otoño.