La construcción alerta de retrasos y encarecimiento de la vivienda por la guerra en Irán

La construcción alerta de más retrasos y encarecimientos en vivienda e infraestructuras por la guerra en Irán y reclama revisar la contratación pública.

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Vista del inicio de una obra en Malilla Jorge Gil - Europa Press

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La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha avisado de que el encarecimiento de las materias primas derivado de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán puede disparar los costes de producción de vivienda e infraestructuras, provocar más retrasos y paralizaciones de proyectos y reducir la capacidad inversora del sector.

Así lo ha expuesto el presidente de la patronal, Pedro Fernández Alén, durante la presentación del I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2). En su intervención, ha remarcado la necesidad de reformar con urgencia la contratación pública para incorporar un mecanismo de revisión de precios en los contratos que incluya la energía y aporte estabilidad y certidumbre a las compañías.

El también presidente de la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción (PTEC) ha recordado que los costes de numerosos materiales ya se habían encarecido un 45% desde 2021, primero por la crisis de suministros tras la salida de la pandemia y después por la guerra de Rusia contra Ucrania, a lo que ahora se añade una coyuntura que califica de “incierta y fluctuante”.

“La previsible escalada del precio de algunas materias primas y materiales de construcción podría incrementar los costes de producción para las empresas. El coste de la obra nueva ya acumula una subida superior al 32% entre 2020 y 2025, y cuando no se ajustan los contratos públicos a los precios del mercado pueden producirse retrasos, abandonos de obras y ralentizaciones, lo que resulta especialmente preocupante en un momento como el actual, teniendo en cuenta la posible nueva espiral inflacionista por el shock energético”, ha señalado.

Presión sobre vivienda, infraestructuras y defensa

Ante este escenario de encarecimiento y considerando el déficit de 700.000 viviendas en España, así como el impacto del cambio climático sobre las infraestructuras, el sector reclama acelerar la apuesta por tecnología e innovación, también en el ámbito de la defensa. En palabras del presidente de la CNC, “La inversión en defensa no se reduce a la compra de tanques, misiles o armamentos, sino que también incluye el fortalecimiento de infraestructuras críticas que garantizan la seguridad nacional y la capacidad de respuesta ante cualquier amenaza”.

En la misma línea, el director de Tecnología e Internacionalización del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), Carlos de la Cruz Molina, ha advertido de que, si España tuviera que desplegar tropas en apoyo de un aliado, no podría hacerlo por vía terrestre debido a la falta de infraestructuras preparadas para soportar ese tráfico.

“A nivel de la Unión Europea hay que hacer un esfuerzo muy importante para poder dotar de esa movilidad y de esa autodefensa que necesitamos. Y yo creo que va a haber próximamente grandes inversiones para poder hacer esto, porque no podemos depender solo de medios aéreos o medios navales para mover grandes cantidades de tropas y de material”, ha explicado De la Cruz.

Innovación pendiente en el sector

Respecto al grado de innovación, el director de Digitalización, Innovación e Infraestructuras de CEOE, César Maurín, ha puesto de relieve el retraso de la construcción frente a otras ramas de actividad. Ha indicado que solo el 11,4% de las empresas del sector utiliza inteligencia artificial, frente al 17,5% de la industria, el 25,7% de los servicios o casi el 60% del sector TIC. Del mismo modo, únicamente el 26% de las compañías de construcción recurre al análisis estratégico de datos, frente al 42% en la industria, el 45% en servicios o el 70% en TIC.

“La tecnología permite reducir los costes y también se ha señalado al principio en esta espiral de incremento de costes que tenemos y con una situación geopolítica verdaderamente incierta, la reducción de costes en el sector pues es uno de los elementos clave de futuro para ser más competitivos”, ha subrayado.

Un marco regulatorio a la altura

Por su parte, el presidente de la Asociacion de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan), Julián Núñez, ha puesto en contexto el peso de la obra civil en la economía. Ha recordado que esta actividad genera tres euros de PIB por cada euro producido, tres empleos totales por cada empleo directo y 2,3 euros de recaudación fiscal por cada euro abonado en impuestos.

Por todo ello, Núñez ha recalcado la necesidad de disponer de un marco regulatorio que acompañe el potencial del sector de la construcción y permita aprovecharlo plenamente: “Lo que necesitamos es un entorno regulatorio que acompañe, que incentive y que potencie”, ha concluido.