La deuda conjunta de hogares, empresas, bancos y administraciones públicas a escala mundial se situó al término del cuarto trimestre de 2025 en 348,3 billones de dólares (295,5 billones de euros), lo que supone un incremento del 9% respecto al mismo periodo del año anterior y marca un nuevo máximo histórico de cierre de ejercicio, de acuerdo con las estimaciones del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).
El comportamiento estuvo liderado por las economías avanzadas, cuyo pasivo agregado aumentó hasta 231,7 billones de dólares (196,6 billones de euros), frente a los 213,7 billones de dólares (181,3 billones de euros) del año previo, lo que implica un avance del 8,4%.
En el bloque de economías emergentes, el endeudamiento total se elevó un 10,2%, hasta 116,6 billones de dólares (98,9 billones de euros), desde los 105,8 billones de dólares (89,8 billones de euros) registrados el ejercicio anterior.
El volumen de deuda pública creció en más de 10 billones de dólares (8,5 millones de euros) durante 2025, con China, Estados Unidos y la eurozona concentrando cerca de tres cuartas partes de ese aumento. Al margen del “gigante asiático”, el mayor repunte de deuda soberana se observó en Brasil, México y Rusia.
Por tipo de agente económico, el IIF detalla que los hogares incrementaron su endeudamiento hasta 64,6 billones de dólares (54,8 billones de euros), un 7,7% más, mientras que las compañías no financieras acumularon 100,6 billones de dólares (85,3 billones de euros), un 9,5% más.
Los gobiernos, por su parte, alcanzaron un saldo deudor de 106,7 billones de dólares (90,5 billones de euros) y el sistema financiero sumó otros 76,4 billones de dólares (64,8 billones de euros), lo que representa incrementos del 10,8% y del 7%, respectivamente.
De cara a los próximos años, el IIF anticipa que la acumulación de pasivos seguirá siendo “robusta” debido a las necesidades de financiación de Estados Unidos, China, Alemania, Japón y la India. En este sentido, se proyecta que la deuda de Estados Unidos escale más de veinte puntos de PIB hasta 2036, hasta el 120%, ya que los ingresos derivados de los aranceles no bastarán para equilibrar las cuentas públicas.
“Dado el contexto de políticas fiscales expansivas, de políticas monetarias aún acomodaticias y los renovados esfuerzos por simplificar la regulación (aunque esto último aún no se ha materializado), la mejora global de las condiciones de financiación debería favorecer un aumento del endeudamiento más allá del sector público y reforzar el apetito por el riesgo de los inversores”, ha previsto el informe del IIF.
El documento subraya, además, que el aumento de la inversión en IA se está consolidando como “nuevo imán” para la actividad en los mercados de capitales y para las emisiones de deuda corporativa.
Asimismo, el proceso de rearme en Europa podría elevar la ratio de deuda pública en más de 18 puntos de aquí a 2035, lo que, según el informe, pone de manifiesto “la necesidad de involucrar a más actores privados” para poder culminar dicho programa.