La EBA plantea recortar a la mitad los datos que exige a la banca y aligerar los test de estrés

La EBA propone recortar un 50% los datos que reportan los bancos europeos, integrando test de estrés y reforzando la proporcionalidad para entidades pequeñas.

2 minutos

Publicado

2 minutos

La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha dado a conocer un paquete de propuestas destinado a rebajar de forma sustancial la carga de información que deben remitir las entidades financieras del bloque comunitario. El plan supondría una disminución neta “de alrededor del 50%” de los datos incluidos en el marco de información armonizado, que engloba tanto los reportes periódicos como la recogida de información vinculada a las pruebas de estrés.

De aprobarse, las novedades entrarían en vigor a partir de septiembre de 2027 y permitirían ajustar mejor los requerimientos de información a las necesidades reales de supervisión. Pese a la incorporación de nuevos campos ligados a las normas contables internacionales (NIIF 18), a los criterios ESG y a las reglas de capital (FRTB), el volumen total de datos reportados se reduciría en torno a la mitad, reforzando la proporcionalidad, especialmente en el caso de las entidades de menor tamaño y con modelos de negocio poco complejos.

En la práctica, las actuales recopilaciones de datos separadas sobre pruebas de estrés y ejercicios de evaluación comparativa de la supervisión a escala de la UE pasarían a integrarse en los informes periódicos. Con ello, se eliminarían duplicidades, se incrementaría la coherencia de la información y se simplificarían los procesos de reporte, haciendo además que las obligaciones de información resulten más estables en el tiempo.

De acuerdo con la EBA, el eje de la reforma es una revisión en profundidad de las Normas Técnicas de Implementación (NTI) relativas a la información de supervisión. Esta revisión permitiría recortar un 16% los datos del marco armonizado de información de la UE, mientras que la información requerida para las pruebas de estrés se reduciría aproximadamente un 55% y el volumen de reportes de evaluación comparativa de la supervisión caería hasta un 65%, con especial incidencia en el riesgo de crédito y en las carteras sujetas a la NIIF 9.

“En conjunto, estas medidas logran una reducción neta global de alrededor del 50% en los puntos de datos del marco armonizado de informes de la UE, que abarca tanto los informes periódicos como la recopilación de datos de las pruebas de estrés en toda la UE, incluso después de tener en cuenta las adiciones necesarias”, destaca la institución.

El supervisor europeo mantendrá abierto hasta el 10 de julio el periodo de consulta para que las partes interesadas remitan sus observaciones, salvo en lo relativo a los cambios ligados a la NIIF 18, cuyo plazo de comentarios se extenderá hasta el 10 de mayo de 2026.

“Con este paquete de simplificación sin precedentes, la EBA propone cambios muy concretos para que la presentación de informes de supervisión sea considerablemente más sencilla, eficiente y proporcionada”, ha indicado el nuevo presidente de la EBA, François-Louis Michaud.

En la misma línea, Michaud sostiene que este nuevo planteamiento permitirá rebajar la carga innecesaria sin menoscabar la calidad ni la utilidad de la información que requieren los supervisores, al tiempo que favorecerá el intercambio de datos y una presentación de informes más integrada en todo el ámbito europeo.