El producto interior bruto (PIB) de Chile concluyó 2025 con un incremento del 2,5%, impulsado sobre todo por el tirón de la demanda interna. Esta tasa supone una leve desaceleración frente al 2,8% registrado en 2024, de acuerdo con los datos publicados este jueves por el Banco Central de Chile (BCCh).
El gasto de los hogares aumentó un 2,7%, con subidas en todos sus apartados y un peso destacado de la compra de bienes no duraderos, principalmente ropa y alimentos. A continuación se situó el consumo en servicios de salud, restaurantes y hoteles, mientras que la comercialización de productos tecnológicos también mostró una evolución al alza.
Por su parte, el consumo del sector público avanzó un 3% durante el ejercicio, impulsado por un mayor esfuerzo de gasto en el sistema de sanidad pública.
La inversión de las empresas repuntó un 8,9%, apoyada en el aumento del 7% de la formación bruta de capital fijo, favorecida por la adquisición de equipos eléctricos y electrónicos y de medios de transporte, especialmente camiones y autobuses.
El componente de construcción y obras civiles contribuyó en menor medida al resultado global. Asimismo, el año se caracterizó por una menor desacumulación de existencias, tras anotarse una variación anual del -0,1% del PIB en este epígrafe.
En el ámbito del comercio exterior, tanto las exportaciones como las importaciones de bienes y servicios aceleraron su marcha, aunque el saldo conjunto tuvo un impacto negativo sobre la actividad. Las exportaciones crecieron un 4,6% y las importaciones avanzaron también un 4,6%.
La minería redujo su contribución al PIB en 1,3 puntos, mientras que el resto de sectores productivos del país registraron un crecimiento del 3% en términos interanuales.
El BCCh informó además de una revisión al alza de dos décimas en las cifras de 2023 y 2024, ejercicios en los que la economía chilena avanzó finalmente un 0,7% y un 2,8%, respectivamente.
Si se observa solo el cuarto trimestre, la actividad se expandió un 1,6%, el ritmo más moderado del año tras el 1,7% del tercer trimestre, el 3,7% del segundo y el 2,9% del primero. Entre octubre y diciembre, el sector minero registró una caída del 6,2% en el valor de su producción, mientras que el resto de ramas de actividad mejoraron un 2,6%.