La generación fotovoltaica en España llegó en 2025 a 50,2 gigavatios hora (GWh), fijando un máximo histórico tanto por volumen absoluto como por su peso dentro del conjunto del 'mix' eléctrico nacional, donde alcanzó el 18,4% del total.
Así lo ha subrayado la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, durante la presentación del “Informe del Sistema Eléctrico 2025” de Red Eléctrica, en un acto en el que ha estado acompañada por el secretario de Estado de Energía, Jon Groizard. Ambos han incidido en la necesidad de acelerar el despliegue de las renovables para reforzar la autonomía energética de España frente a crisis como la provocada por la guerra en Irán.
“Cuanto más podamos sustituir el gas y petróleo importados por renovables autóctonas, más resilientes seremos. No puede ser que la capacidad de una pyme o una familia española de llegar a final de mes dependa de una decisión que se toma en Teherán, en Washington o en Moscú y no de las decisiones que tomamos cada uno de nosotros”, ha señalado Groizard.
En esta línea, la producción renovable avanzó un 1,3% el año pasado, hasta un máximo histórico de 151 GWh, impulsada sobre todo por la fotovoltaica, que repuntó un 12,5%, mientras que el resto de tecnologías verdes creció un 5,6%.
En contraste, el carbón cerró el ejercicio con el nivel de generación más bajo de su serie histórica, tras desplomarse un 50% frente al año previo y registrar la menor aportación al mix, limitada al 0,6% del total. Este retroceso está ligado a la reconversión de la central térmica de Aboño II (Asturias) a turbina de vapor a mediados de julio.
Peso de la nuclear y comparación con Europa
En conjunto, la producción eléctrica alcanzó los 272,2 GWh, con un 55,5% de origen renovable y el resto procedente principalmente de la nuclear (19%), el ciclo combinado (16,8%) y la cogeneración (5,7%). Cerca de 13 GWh se enviaron a Portugal, Marruecos, Andorra y Francia, aunque con este último país se mantiene un saldo neto importador.
Si se compara con el resto del continente, la media europea se queda en un 47,9% de cuota renovable en 2025, por debajo del año anterior. España se sitúa como segundo país de la UE tanto en producción como en potencia renovable instalada, solo superado por Alemania.
Casi toda la nueva potencia es solar
El tirón de la generación fotovoltaica va de la mano del incremento de su potencia instalada: de los 10 GW de nueva capacidad conectada a la red, casi 9 GW corresponden a solar, una cifra que rebasa los 11 GW si se incorporan las nuevas instalaciones de autoconsumo.
En relación con el autoconsumo, Corredor ha remarcado que ya hay 9 GW operativos en España, principalmente en cubiertas de viviendas, lo que implica superar la potencia nuclear instalada en el país. También ha calificado de “imprescindibles” estas instalaciones de autoconsumo, al facilitar que una parte de la demanda se abastezca por sí misma y permitir seguir ampliando la implantación de renovables.
Interconexiones y necesidad de inversión
No obstante, ha insistido en que la prioridad de Redeia es integrar las renovables de forma “eficiente y segura”, por lo que considera clave mantener el nivel actual de inversión de 1.500 millones de euros anuales en la red eléctrica, frente a los 400 millones que se destinaban antes de la pandemia. El 70% de los recursos previstos para ejecutar ese plan estratégico ya están provisionados.
Corredor ha aprovechado para reclamar a los reguladores y legisladores comunitarios que otorguen carácter vinculante a todos los proyectos de interconexión energética dentro de la Unión Europea, de manera que no puedan bloquearse por intereses nacionales.
Demanda al alza y precios más caros
El documento constata que la demanda eléctrica ya ha rebasado los niveles previos a la pandemia, tras incrementarse un 2,8% en 2025, hasta los 256 GWh, o 269 GWh si se suma el autoconsumo. Una vez ajustado el efecto del calendario laboral y de las temperaturas, el aumento se reduce al 1,6%, debido a un invierno menos frío y a un verano menos caluroso que los del año anterior.
La compañía ha señalado que el hecho de que la demanda crezca por debajo del PIB es positivo y coherente con los objetivos de descarbonización. Lo atribuye a la expansión de sectores menos intensivos en consumo eléctrico, al mayor peso del autoconsumo y a las mejoras en eficiencia energética.
En cuanto al coste de la electricidad, el precio medio en 2025 se situó en 83,45 euro/MWh, un 9,4% por encima del registrado en 2024, como consecuencia del encarecimiento del gas, que sigue siendo la referencia principal para la formación de precios. Además, durante más de 750 horas, el mercado marcó precios por debajo de cero euros.