La Ertzaintza frena en la A-1 la protesta de agricultores alaveses contra el pacto UE-Mercosur

La Ertzaintza impide la entrada de tractores a la A-1 en San Román de Millán en una protesta de Ataca contra el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur.

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Protesta de ganaderos y agricultores en Álava Iñaki Berasaluce - Europa Press

Protesta de ganaderos y agricultores en Álava Iñaki Berasaluce - Europa Press

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La Ertzaintza ha bloqueado el acceso de los tractores a la A-1 a la altura de la localidad alavesa de San Román de Millán, en el marco de las movilizaciones convocadas este lunes por la asociación de agricultores alaveses y de Treviño (Ataca) contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.

Fuentes del Departamento vasco de Seguridad han señalado que la concentración de tractores estaba generando a las 10.45 horas “pequeñas retenciones” en la A-3138, a la salida del municipio de San Román.

En torno a medio centenar de tractores se han reunido en polígonos industriales próximos a la A-1, en el entorno de Araia, donde han optado por organizar una caravana de protesta utilizando carreteras alternativas.

El plan de Ataca era ocupar el carril derecho de la autovía A-1, en ambos sentidos, a la altura de San Román de Millán, desde las 8.00 hasta las 18.00 horas, pero la Ertzaintza ha impedido finalmente su incorporación a la vía principal.

Críticas al acuerdo con Mercosur

La asociación independiente de agricultores y ganaderos por y para el campo de Treviño y Álava ha reiterado su rechazo al pacto con Mercosur, al considerar que “bajará los precios muy por debajo de los costes” y que “no pueden competir” con productos procedentes de Sudamérica a los que “no se les restringe el uso de herbicidas o componentes agroquímicos”.

Desde Ataca insisten en que el acuerdo con Mercosur supondrá “competencia desleal” para el sector agrario local y “menos seguridad alimentaria” para los consumidores europeos.

A su entender, este tratado comercial abrirá el mercado europeo a la presión de un bloque agrícola cuatro veces superior en tamaño a la Unión Europea, “con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, sin cumplir unos estándares de producción”.