La Eurocámara fija su postura al exigir más gasto y nuevas vías de financiación para el presupuesto de la UE

El Parlamento Europeo pide más gasto, nuevos recursos propios y blindar la transparencia en la negociación del presupuesto de la UE para 2028-2034.

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Eurodiputados votan en una sesión plenaria celebrada en Bruselas. PHILIPPE BUISSIN / EUROPEAN PARLIAMENT

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El Parlamento Europeo ha aprobado este martes su posición de partida para negociar el presupuesto de la UE 2028-2034, con la que marca sus líneas rojas ante los gobiernos y plantea un incremento cercano al 10% sobre la propuesta inicial de la Comisión Europea, además de exigir nuevas fuentes de ingresos que permitan atender las prioridades del bloque sin aplicar recortes.

De este modo, la Eurocámara consolida su criterio respecto al proyecto de casi dos billones de euros presentado por el Ejecutivo comunitario el pasado verano y apuesta por elevar el techo de gasto hasta el 1,27% de la Renta Nacional Bruta (RNB). Al mismo tiempo, propone que los pagos de la deuda asociada al plan de recuperación 'Next Generation EU' queden fuera de ese límite presupuestario.

En este ámbito, los eurodiputados subrayan la importancia de gestionar el reembolso de la deuda con mayor flexibilidad y plantean estudiar ajustes en los calendarios de devolución para disminuir su impacto sobre los futuros presupuestos, mientras reclaman una gestión "prudente y flexible" de las amortizaciones.

El documento, que ha salido adelante con 370 votos a favor, 201 en contra y 84 abstenciones, pide también la creación de nuevos recursos propios capaces de generar en torno a 60.000 millones de euros anuales, con el fin de sostener el aumento del gasto sin mermar la financiación de los programas existentes.

"La ambición sin recursos es vacía, por eso hemos adoptado una posición sólida sobre el próximo presupuesto, que equilibra nuevas y tradicionales prioridades con un aumento moderado y nuevos recursos propios reales", ha señalado la socialista portuguesa y ponente del informe, Carla Tavares.

La eurodiputada ha remarcado que ahora es el Consejo quien debe "estar a la altura" de esta ambición, "avanzar a partir de las propuestas" y garantizar un presupuesto "sólido y a tiempo" que funcione para "las regiones, los beneficiarios y la ciudadanía".

"Con la votación de hoy, el Parlamento Europeo marca el nivel de ambición y el calendario. Hemos adoptado una posición sólida sobre el próximo presupuesto, que equilibra nuevas y tradicionales prioridades", ha señalado el eurodiputado rumano y coponente del texto, Siegfried Muresean.

MÁS FONDOS PARA PRIORIDADES Y PROGRAMAS CLAVE

El texto aprobado respalda reforzar partidas como la defensa, la competitividad, la innovación y las transiciones digital y verde, pero insiste en preservar una financiación diferenciada y suficiente para políticas como la agrícola común, la cohesión, la pesca o el Fondo Social Europeo, así como para las regiones ultraperiféricas.

Además, reclama incrementar los recursos destinados a programas como Horizonte Europa, Erasmus+, el Mecanismo Conectar Europa o el Fondo Europeo de Competitividad, y pide apuntalar iniciativas en ámbitos como la salud, la protección civil o la acción climática.

En el capítulo de acción exterior, la Eurocámara considera insuficiente el nivel de gasto planteado por Bruselas y solicita más fondos para la ampliación, el apoyo a Ucrania, la cooperación internacional y la ayuda humanitaria.

GOBERNANZA Y TRANSPARENCIA

Los eurodiputados alertan también frente a posibles cambios en la gestión del presupuesto que puedan mermar la transparencia o el control democrático, y rechazan cualquier enfoque que derive en una mayor "renacionalización" de las políticas comunes.

En concreto, advierten de que el modelo de "un plan por Estado miembro" propuesto por la Comisión podría debilitar las políticas compartidas, reducir la claridad en la gestión y fomentar la competencia entre beneficiarios, por lo que defienden que las autoridades regionales y locales estén "plenamente implicadas" en la planificación y ejecución de los programas.

Asimismo, recalcan que la simplificación normativa no debe hacerse a costa de la rendición de cuentas y sostienen que el respeto del Estado de derecho debe seguir siendo condición para acceder a los fondos europeos, evitando al mismo tiempo castigar a los beneficiarios finales por incumplimientos de sus gobiernos.

CIFRAS EN JUNIO PARA INTENTAR UN ACUERDO EN DICIEMBRE

Con esta posición, el Parlamento deja preparado su mandato para la negociación del nuevo marco financiero, que solo podrá avanzar cuando los Estados miembro logren consensuar una postura común, en un contexto marcado por las divergencias entre capitales sobre el volumen de gasto y las prioridades, como se evidenció en la reciente cumbre informal celebrada en Nicosia (Chipre) la pasada semana.

Mientras países como Alemania y Países Bajos se oponen a ampliar el tamaño del presupuesto más allá de lo planteado por la Comisión, otros como España reclaman una mayor ambición para responder a desafíos como la competitividad, la transición ecológica o la seguridad.

Los jefes de Estado y de Gobierno prevén retomar el debate en la próxima cumbre formal de junio, con la idea de avanzar hacia una propuesta más detallada que sirva de base para las conversaciones, con el objetivo de cerrar un acuerdo antes de final de año y permitir que el nuevo marco financiero pueda aplicarse a partir de 2028.