La Comisión de Transportes y Turismo (TRAN) del Parlamento Europeo ha dado luz verde este miércoles, con 33 votos favorables, a un paquete de iniciativas estratégicas orientadas a replantear en profundidad el modelo turístico de la Unión Europea.
Los eurodiputados advierten de que el 80% de los turistas se concentra en tan solo el 10% de los destinos del planeta y, ante esta fuerte presión, reclaman a la Comisión Europea que ponga en marcha herramientas que permitan redistribuir los flujos hacia entornos rurales, de montaña y regiones alejadas, impulsando actividades como la gastronomía, el enoturismo o el cicloturismo.
Para avanzar hacia un reparto más equilibrado, la resolución plantea mejorar la conectividad de los destinos emergentes mediante un mecanismo de apoyo específico que refuerce las conexiones aéreas, marítimas y terrestres.
Entre las actuaciones sugeridas sobresalen el refuerzo de los trenes nocturnos transfronterizos, la implantación de un sistema de billete único integrado para todos los modos de transporte y el respaldo al alquiler de vehículos eléctricos junto con el despliegue de su red de recarga.
Con ello se persigue desestacionalizar la afluencia de visitantes y generar nuevas fuentes de ingresos en territorios que tradicionalmente han quedado al margen de los grandes circuitos turísticos.
En el ámbito de los alojamientos de corta estancia, el Parlamento Europeo defiende un marco regulador más sólido que complemente las normas que entrarán en vigor el 20 de mayo de 2026.
Los eurodiputados plantean fijar estándares de calidad, aclarar las categorías de los anfitriones y facultar a los Estados miembros para limitar el número de pernoctaciones o aplicar sistemas de zonificación con el fin de evitar la gentrificación y las dificultades de acceso a la vivienda para la población residente.
La resolución incorpora además la creación de una “tarjeta de competencias turísticas” para certificar la formación y trayectoria de los trabajadores del sector, con el objetivo de atajar la escasez de personal y elevar las condiciones laborales.
Del mismo modo, se propone fomentar el voluntariado cultural y se valora de forma positiva la aplicación de tasas turísticas medioambientales como vía de financiación de proyectos de ámbito local.
El texto, elaborado por el ponente Daniel Attard, deberá someterse ahora al voto del pleno de la Eurocámara, previsiblemente en la sesión de abril.