La comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo ha aprobado este jueves su postura sobre el acuerdo comercial cerrado entre Washington y Bruselas para limitar los aranceles de Estados Unidos a las importaciones procedentes de la Unión Europea. Se trata del primer paso para que la Eurocámara pueda dar su visto bueno al pacto, aunque supeditado a que desde la Casa Blanca no se produzcan nuevos intentos de presión.
“No tomaremos ninguna decisión final hasta tener claridad”, ha avisado el presidente de la comisión parlamentaria y ponente del informe, el socialista alemán Bern Lange, en un mensaje difundido en redes sociales tras la votación de los eurodiputados.
El compromiso implica que la Unión Europea acepta un gravamen del 15% sobre sus exportaciones, al tiempo que renuncia a responder con contramedidas comerciales equivalentes. Entre las enmiendas introducidas por los eurodiputados figura la incorporación de una cláusula de caducidad, que permitiría al bloque reactivar medidas de represalia si, transcurridos 18 meses, el acuerdo no se ha prorrogado.
Los miembros de la comisión reclaman, además, otra salvaguarda para que las ventajas arancelarias concedidas por la UE a Estados Unidos queden supeditadas al cumplimiento íntegro de los compromisos por parte de Washington y a la ausencia de nuevas amenazas, como las que se produjeron durante la crisis vinculada a Groenlandia.
El dictamen ha prosperado en la comisión con 29 votos a favor, 9 en contra y 1 abstención. Ahora la posición deberá ser refrendada por el pleno del Parlamento Europeo en la sesión de la próxima semana, antes de poder iniciar las negociaciones interinstitucionales que conduzcan a su adopción definitiva.
En esta línea, Lange ha subrayado que los eurodiputados lanzan con esta posición un mensaje “claro y firme”, porque mantendrán el “control” sobre el seguimiento del pacto y tendrán la “última palabra” sobre la aplicación definitiva del acuerdo negociado el pasado verano por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la residencia de ése en Escocia.
Además de renunciar a responder con aranceles equivalentes al 15% sobre las compras europeas, Von der Leyen se comprometió también a que la Unión asumiría compras de energía por valor de 750.000 millones de dólares a Estados Unidos e invertiría en el país 600.000 millones más. El techo del 15% para los gravámenes estadounidenses sobre las importaciones europeas no cubren, sin embargo, al acero europeo, que sigue afrontando un sobrecargo del 50%.