El coste de la gasolina ha prolongado esta semana la senda descendente iniciada después de la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno el 20 de marzo, aunque el diésel ha registrado un repunte del 2% frente a los niveles de hace siete días.
En detalle, el precio medio del litro de gasóleo se ha colocado en los 1,813 euros, por encima de los 1,777 euros a los que había caído en Semana Santa, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press.
Por su parte, el precio medio del litro de gasolina ha seguido con las bajadas iniciadas la semana anterior, impulsadas por las rebajas fiscales aplicadas por el Ejecutivo, y se ha reducido un 0,25%, hasta los 1,553 euros.
En la semana previa, los carburantes pusieron fin de forma abrupta a la racha alcista que les había llevado a encadenar alrededor de diez semanas consecutivas de incrementos, en un contexto marcado por la crisis en Oriente Próximo que ha encarecido el barril de crudo. Esa escalada llevó al diésel a sus niveles más altos desde mediados de noviembre de 2022 y a la gasolina a máximos desde comienzos de octubre de 2023.
El pasado 20 de marzo, el Gobierno, en un Consejo de Ministros extraordinario, dio luz verde a la reducción al 10% del IVA aplicado al gasóleo, la gasolina y otros hidrocarburos, además de rebajar al mínimo que permite la UE el impuesto especial de hidrocarburos y aprobar ayudas específicas para transportistas y sector agrario, con el fin de mitigar el encarecimiento de esta materia prima en los mercados internacionales tras las subidas del petróleo por episodios como el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Precios aún por debajo de antes de la rebaja fiscal
A pesar del nuevo aumento que ha experimentado el gasóleo esta semana, ambos combustibles siguen registrando precios medios por litro inferiores a los que tenían antes de la entrada en vigor de las medidas el 22 de marzo. En concreto, el diésel es un 3,71% más barato que los 1,883 euros de aquella semana, mientras que la gasolina cuesta un 10,38% menos que los 1,733 euros de entonces.
Con las tarifas actuales, llenar un depósito estándar de 55 litros de diésel supone un desembolso de 99,71 euros, unos 20,5 euros más que hace un año, cuando rondaba los 79,2 euros.
En el caso de los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio de 55 litros tiene ahora un coste aproximado de 85,41 euros, lo que representa unos 2,3 euros más que hace un año, cuando superaba ligeramente los 85,1 euros.
Pese a ello, los dos carburantes continúan lejos de los máximos históricos alcanzados en el verano de 2022. En julio de aquel año, la gasolina llegó a los 2,141 euros por litro y el gasóleo a los 2,1 euros.
El precio final de los carburantes está condicionado por diversos elementos, como su propia cotización (independiente de la del crudo), la evolución del petróleo, la carga impositiva, el coste de la materia prima y del transporte, así como los márgenes brutos de la cadena.
Además, los movimientos en la cotización del crudo no se trasladan de forma inmediata al importe que pagan los consumidores en las estaciones de servicio, sino que lo hacen con cierto decalaje temporal.
España sigue por debajo de la media europea
Con los niveles actuales, el precio de la gasolina sin plomo de 95 en España continúa por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,879 euros por litro, y también de la de la eurozona, donde el precio medio alcanza los 1,949 euros.
En cuanto al diésel, el importe en España se mantiene igualmente por debajo del promedio de la UE, que se sitúa en 2,114 euros, y del de la zona euro, donde marca 2,159 euros por litro.