La globalización permanece en cotas históricamente elevadas, incluso en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, subidas de aranceles por parte de Estados Unidos y una incertidumbre sin precedentes sobre el rumbo de las políticas comerciales. Así lo refleja el estudio “Global Connectedness Report 2026”, elaborado por DHL en colaboración con la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.
El documento mide la globalización en una escala del 0% al 100% y concluye que el grado de integración global se situó en el 25% en 2025, un nivel similar al récord alcanzado en 2022.
“La globalización se mantiene firme, y eso por sí solo dice mucho de su valor”, ha señalado el director general de DHL Express, John Pearson, al presentar las conclusiones del informe.
En la clasificación por países, Singapur vuelve a situarse como “la nación más globalizada del mundo”, por delante de Luxemburgo y Países Bajos. El análisis subraya que, sin las actuales restricciones políticas, los flujos internacionales podrían intensificarse todavía más.
Crecimiento rápido del comercio mundial
En el ámbito del comercio internacional, el intercambio de bienes repuntó en 2025 al ritmo más intenso desde 2017, dejando al margen el periodo marcado por la pandemia de Covid-19. Las importaciones de Estados Unidos se aceleraron a comienzos de año, anticipándose al encarecimiento arancelario, aunque más adelante descendieron por debajo de los registros del ejercicio previo.
Al mismo tiempo, el refuerzo de las exportaciones de China hacia mercados distintos al estadounidense contribuyó a sostener los volúmenes del comercio global.
De acuerdo con los datos de la OMC, los productos vinculados a la Inteligencia Artificial explicaron el 42% del incremento del comercio mundial de mercancías durante los tres primeros trimestres de 2025.
Mirando a los próximos años, se prevé que las últimas subidas de aranceles en Estados Unidos frenen de forma moderada la expansión del comercio en 2026, pero sin llegar a paralizarla. Las proyecciones apuntan a que el comercio mundial de bienes avanzará a un ritmo medio del 2,6% anual hasta 2029, en línea con la media de la última década.
Según DHL, una de las razones por las que el comercio puede continuar creciendo pese al endurecimiento arancelario de EE.UU. es que la mayor parte de los intercambios no tiene a este país como contraparte. De hecho, numerosos Estados están impulsando nuevos acuerdos comerciales para garantizarse el acceso a mercados alternativos.
Flujos de información bajo presión
Más allá del comercio de bienes, el informe detecta dinámicas divergentes en otros tipos de flujos internacionales.
Las empresas multinacionales siguen logrando cuotas de ventas en el exterior cercanas a máximos, pero la inversión extranjera directa (IED) anunciada para nuevas instalaciones se redujo en 2025, al tiempo que los flujos globales de IED en su conjunto aumentaron.
En las últimas dos décadas, los flujos de información han sido el motor principal de la profundización de la globalización. Sin embargo, desde 2021 su crecimiento se ha moderado y muestra una mayor volatilidad.
El estudio apunta a que las tensiones geopolíticas y las limitaciones a los flujos transfronterizos de datos podrían estar frenando de forma significativa la globalización de la información.
En contraste, los flujos de personas ya se han recuperado por completo. Los datos más recientes indican que los viajes internacionales, la movilidad de estudiantes y la migración se sitúan en máximos históricos.
Vínculos entre EE.UU. y China cada vez más débiles
El informe constata también que las relaciones económicas entre Estados Unidos y China continúan debilitándose; aun así, estos vínculos son “sorprendentemente pequeños” si se observan desde una perspectiva global.
El comercio bilateral entre ambas potencias llegó a representar el 3,6% del comercio mundial en su pico de 2015, para descender posteriormente al 2,7% en 2024 y situarse en sólo el 2% durante los tres primeros trimestres de 2025.
Paralelamente, la mayoría de los países mantiene sus lazos con los socios tradicionales. En la última década, únicamente entre el 4% y el 6% del comercio mundial de mercancías, de la inversión extranjera en nuevos proyectos y de las operaciones de fusiones y adquisiciones transfronterizas se ha reorientado alejándose de rivales geopolíticos.
Además, gran parte de estos flujos no se ha dirigido a aliados cercanos, sino a economías con posiciones geopolíticas más flexibles, como India y Vietnam.
“Una toma de decisiones acertada requiere una visión calibrada de hasta qué punto están cambiando realmente los vínculos comerciales globales”, ha señalado el director de la Iniciativa DHL sobre Globalización del Centro para el Futuro de la Gestión de la NYU Stern, el profesor Steven A. Altman.
“Los riesgos para la globalización son reales, pero también lo es la resistencia de los flujos mundiales”, ha concluido Altman.