La gran banca española ha concluido la sesión de este jueves con un retroceso medio del 1,89%, después de que Bankinter inaugurase, antes de la apertura de la Bolsa de Madrid, la temporada de resultados del primer trimestre del ejercicio.
En este contexto, la entidad comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que en los tres primeros meses de 2026 registró un beneficio neto atribuido de 290,66 millones de euros, lo que implica un incremento del 7,61% frente al mismo periodo del año anterior.
Pese a estas cifras, al cierre del mercado español el banco naranja ha recortado un 2,57%, situándose como la entidad del sector que más valor ha perdido este jueves, con sus acciones cambiándose a 14,205 euros.
El resto de entidades financieras también ha terminado la jornada en terreno negativo. BBVA y Santander se han colocado como el segundo y tercer banco con peor comportamiento, al caer ambos un 2,12%, hasta los 18,66 euros y 10,326 euros por título, respectivamente.
A continuación se sitúa Unicaja, con un descenso del 1,69% y un precio final de 2,68 euros por acción, y Caixabank, que ha retrocedido un 1,32% en la sesión, pasando a cotizar en 10,465 euros.
La negociación ha estado marcada por la incertidumbre geopolítica en Oriente Próximo, ya que la reanudación de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán continúa sin despejarse. Además, el presidente de Estados Unidos (EEUU) ordenó en la tarde del jueves “disparar y destruir” a toda embarcación que esté desplegando minas en las aguas del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
La falta de avances en el conflicto sigue empujando al alza los precios de la energía y tensionando la cadena de suministros, lo que incrementa el riesgo de repuntes inflacionistas y obliga a revisar las expectativas sobre los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Aun así, la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, ha sostenido que “las subidas de tasas no deberían ser muy altas” --hasta el 2,5% según descuenta el mercado--, por lo que el grupo mantiene sus previsiones, aunque admite que “el consumo no va a seguir creciendo como lo ha hecho en los años anteriores”, algo que podría impactar en la evolución del crédito.
No obstante, Ortiz ha rechazado que la guerra en Irán vaya a tener “efectos estructurales a largo plazo en los precios”, y mantiene su confianza en que, en un horizonte cercano, las partes “llegarán a un acuerdo”.