El comparador financiero Kelisto prevé que las hipotecas a tipo variable que se revisen en abril afronten un encarecimiento cercano a 65,9 euros anuales como consecuencia directa del conflicto en Oriente Próximo.
No obstante, el impacto efectivo sobre el bolsillo de los hogares rondará los 258 euros al año, ya que, de no haberse producido la guerra, el euríbor se habría situado “muy por debajo”, de acuerdo con las estimaciones de la plataforma.
“En pocas semanas, el principal índice de referencia de las hipotecas en España ha repuntado con fuerza --llegando a registrar el 10 de marzo su mayor subida diaria en casi dos décadas--. Aunque el efecto directo todavía parece moderado, en torno a 5,5 euros más al mes --65,9 euros al año--, si no se hubiera producido el conflicto, las cuotas habrían seguido bajando, en torno a 16 euros mensuales --calculado con el interés medio del 2,22% de los últimos días de febrero--, ha explicado el portavoz de Finanzas Personales de la entidad, Pedro Ruiz.
Por este motivo, Ruiz sostiene que “el coste real no es solo lo que se paga de más, sino también lo que se deja de ahorrar” y sitúa en 258 euros el efecto total sobre las hipotecas variables.
El repunte de los tipos interbancarios responde, principalmente, al encarecimiento del gas y del petróleo ligado a la tensión bélica en Oriente Próximo, que está presionando al alza las expectativas de inflación.
En este contexto, Kelisto apunta que, frente al escenario inicial de nuevas bajadas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) durante este año, el mercado ha pasado a anticipar incrementos de entre 25 y 50 puntos básicos en los próximos meses, a la vista de las previsiones de aumento del coste de la vida.
Actualmente, el euríbor se mueve en torno al 2,55%, lo que implica un avance superior a 30 puntos básicos respecto al mes anterior y abre la puerta a que el tipo medio de marzo se sitúe cerca del 2,46%, según los cálculos de Kelisto.
La banca se protege frente al riesgo y cambia su estrategia hipotecaria
Para quienes planean contratar ahora una hipoteca, el panorama tampoco resulta favorable. El comparador advierte de que las entidades financieras están ajustando su oferta con el fin de limitar su exposición a la volatilidad del mercado.
“La banca lleva meses retocando su cartera hipotecaria para mitigar riesgos como los actuales. Y es que desde el verano pasado todas las entidades financieras han ejecutado subidas en el interés que cobran en sus hipotecas fijas, mientras que muchas de ellas abarataban las variables”, expone el portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.
El negocio bancario tradicional dio por terminada la guerra hipotecaria en la segunda mitad del año pasado, presionado por la competencia de los neobancos y por el estrechamiento de márgenes.
En aquel momento, la consejera delegada de Bankinter ya advertía de que los préstamos a tipo fijo a 30 años se estaban firmando en España “por debajo del precio del dinero” y recalcaba que la comercialización de hipotecas por sí sola “ya no es rentable”.
En una línea similar, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, --entre otros-- defendía entonces que la entidad “no veía valor en hacer crecer la cartera hipotecaria a esos precios” y remataba: “Por eso nos estamos quedando fuera”, en alusión a la pérdida deliberada de cuota de mercado.
En cuanto a las condiciones, el comparador detalla que el interés medio de las hipotecas variables ha pasado del 0,64% --más euríbor-- en marzo del año pasado al 0,61% actual, mientras que el tipo de las hipotecas fijas ha subido del 2,768% al 2,883% en el mismo intervalo.
Así, con una oferta más agresiva en préstamos a tipo variable, Ruiz considera que la banca ha reforzado su perfil de riesgo al reducir su dependencia de los tipos a muy largo plazo --más inciertos y costosos de cubrir-- y al potenciar productos que se ajustan de forma automática a la evolución del mercado a través del euríbor.