La huelga de pilotos de Lufthansa sigue este viernes tras cientos de vuelos cancelados en el primer día

La huelga de pilotos de Lufthansa vive su segundo día de paros tras cientos de vuelos cancelados y un duro choque entre sindicato y dirección.

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A380 Lufthansa. LUFTHANSA

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La huelga de pilotos de Lufthansa, impulsada por el sindicato Vereinigung Cockpit, prosigue este viernes con su segunda jornada de paros, tras provocar el jueves cientos de cancelaciones en Alemania en el marco de un conflicto por salarios y pensiones.

A la espera de conocer el alcance de las incidencias de hoy, el jueves el aeropuerto más afectado fue el de Fránkfurt, principal ‘hub’ de la compañía, donde se anularon unos 400 vuelos. Le siguió el aeropuerto de Múnich, que registró la cancelación de alrededor de 230 operaciones.

La aerolínea informó ayer de que lograría mantener en servicio más del 50% de los vuelos programados para los dos días de huelga, porcentaje que se elevaría hasta el 60% en las rutas de largo recorrido, mientras que su división de carga preveía operar en torno al 80% de sus conexiones.

Sin embargo, el sindicato sostuvo que, a las 15.00 horas de la jornada de ayer, cerca del 70% de la flota seguía en tierra. “No entendemos en qué se basa Lufthansa para sus cifras. Es una táctica habitual de la compañía presentar sus datos de forma algo exagerada”, señaló en un comunicado.

El paro convocado por el sindicato alemán se produce tras el fracaso de las conversaciones para un nuevo convenio colectivo que regule los planes de pensiones de Lufthansa y Lufthansa Cargo, además de cuestiones retributivas en Lufthansa CityLine.

Según explicó recientemente la portavoz de la comisión de negociación colectiva del Grupo, Arne Karstens, todavía no han recibido ninguna propuesta concreta. No obstante, subrayó que Vereinigung Cockpit mantiene su disposición a volver a la mesa de diálogo en cualquier momento, siempre que se presente “una oferta negociable”.

Desde la dirección de Lufthansa, un miembro del comité ejecutivo, Michael Niggemann, expresó el malestar de la empresa al considerar que “esta escalada es completamente incomprensible, especialmente en un momento en que experimentamos un nuevo nivel de incertidumbre geopolítica con la guerra en Irán y los pasajeros de todo el mundo se ven afectados”.