La huelga convocada por los tripulantes de cabina de Lufthansa para este viernes ha llevado a la aerolínea alemana a anular más de 500 vuelos, con alrededor de 90.000 pasajeros afectados, en un contexto de negociaciones bloqueadas desde hace tres meses para cerrar un nuevo convenio colectivo.
El paro no solo repercute en la principal compañía del grupo, sino que también alcanza a Lufthansa CityLine, al estar vinculado a un desacuerdo sobre un plan para la plantilla que contempla indemnizaciones y mecanismos de protección.
En su página web, Lufthansa ha pedido al sindicato UFO, responsable de la convocatoria, que vuelva a la mesa de diálogo: “Estamos dispuestos a hacerlo en cualquier momento”.
“Somos muy conscientes de que esto puede provocar trastornos a las personas que regresan de sus vacaciones, y lo lamentamos profundamente”, ha señalado el líder de UFO, Joachim Vázquez, según costa en ‘Bloomberg’.
Con el objetivo de reducir al máximo las molestias a los usuarios, la compañía está tratando de que la mayor parte de los vuelos se opere mediante otras aerolíneas del Grupo Lufthansa y socios aéreos.
En este escenario, entre las principales recomendaciones para los viajeros se incluye comprobar el estado actualizado de su vuelo y verificar que los datos de contacto en la reserva sean correctos. Asimismo, se ofrecen alternativas de cambio de billete y opciones de reembolso.
Lufthansa confía en poder restablecer prácticamente su programa habitual de vuelos a partir de este sábado, 11 de abril.