La inteligencia artificial aplicada a los viajes de negocios y la integración de métricas de sostenibilidad se han afianzado como dos ejes esenciales en la gestión de los desplazamientos corporativos en 2026.
De acuerdo con el análisis de la plataforma digital de gestión de viajes de empresa BizAway, la tecnología ha pasado de ser un mero apoyo operativo a consolidarse como un socio estratégico para optimizar recursos en un entorno marcado por la inestabilidad geopolítica y la presión sobre los presupuestos.
La firma ha detectado seis funcionalidades principales que las compañías están incorporando este año con el objetivo de convertir la movilidad corporativa en un proceso más inteligente, adaptable y eficiente.
“La tecnología ayuda a los equipos a tomar decisiones más rápidas y precisas, mientras se mantiene el acompañamiento humano que garantiza la experiencia del viajero”, ha señalado el CEO de BizAway, Luca Carlucci.
IA predictiva y asistentes inteligentes
El informe remarca que, en 2026, la IA ha dejado de limitarse a la automatización para operar de forma predictiva mediante asistentes inteligentes. Estas soluciones permiten anticipar incidencias en los itinerarios y detectar posibles conflictos logísticos antes de que se materialicen, aliviando así la carga operativa de los departamentos de travel management.
Al mismo tiempo, las nuevas plataformas de reservas centralizadas se apoyan en algoritmos capaces de prever la disponibilidad y los precios de vuelos y alojamientos. Esta función predictiva ofrece a las empresas medianas y grandes una base más sólida para su planificación financiera, reduciendo el riesgo de desviaciones presupuestarias inesperadas.
Otro aspecto clave de este año es la incorporación plena de los indicadores ESG (Environmental, Social and Governance) en las herramientas de gestión. La sostenibilidad ha dejado de ser un argumento de comunicación para convertirse en un criterio técnico a la hora de decidir.
Las soluciones actuales permiten calcular en tiempo real las emisiones de CO2 de cada desplazamiento, analizar la huella energética de los hoteles y administrar programas de compensación de carbono. Según los especialistas de BizAway, este control de emisiones facilita que las organizaciones definan políticas de movilidad responsables, capaces de cuantificar con precisión su aportación a los objetivos climáticos globales.
La gestión de viajes en 2026 también incorpora la flexibilidad como estándar. En un contexto de agendas cambiantes y reuniones que se reorganizan con frecuencia, contar con sistemas que permitan modificar reservas de manera ágil se ha vuelto esencial para asegurar la continuidad del negocio y el bienestar de los empleados.
Por último, el estudio pone el foco en la relevancia de la gestión de riesgos en los viajes. En un escenario internacional incierto, las empresas han integrado servicios de monitorización y alertas en tiempo real para reforzar el duty of care (deber de protección), garantizando que la seguridad del viajero forme parte estructural de cada desplazamiento y no se trate de un elemento accesorio.