El mercado laboral de las tecnologías de la información y la comunicación en España está premiando especialmente el dominio de la inteligencia artificial (IA), la arquitectura de soluciones, la ciberseguridad y la capacidad de traducir la tecnología en resultados de negocio. Según la “Guía salarial TIC 2026” de Adecco, estas competencias, en los perfiles más especializados y con mayor experiencia, se retribuyen con salarios que oscilan entre 70.000 y 130.000 euros anuales.
Dejando al margen los puestos de mando intermedio y los cargos ejecutivos, el perfil sénior mejor remunerado dentro del sector TIC español es el de “enterprise sales manager”, centrado en soluciones digitales y de IA. El informe de Adecco sitúa su banda salarial entre 80.000 y 130.000 euros al año, a lo que se añaden variables.
En el área de planificación de recursos empresariales (ERP) y de la gestión de relaciones con clientes (CRM), el puesto con mejores condiciones económicas es el de “salesforce architect”, cuya retribución media se sitúa entre 80.000 y 120.000 euros anuales.
Dentro del desarrollo de software, los arquitectos de software y los “tech lead” se colocan como los perfiles con mayor sueldo, con rangos que van de 75.000 a 100.000 euros al año.
En el ámbito de la ciberseguridad, el rol mejor pagado es el de “arquitecto cyber”, cuya horquilla salarial se mueve entre 70.000 y 100.000 euros anuales.
En paralelo, en el entorno de la infraestructura TIC, los profesionales que ejercen como “platform engineer” son quienes alcanzan las retribuciones más altas, con salarios que se sitúan entre 80.000 y 95.000 euros anuales.
Adecco destaca en su comunicado que “En España, la demanda de perfiles tecnológicos relacionados con la inteligencia artificial está creciendo rápidamente, impulsada por sectores como la banca, la salud, el comercio electrónico, la logística y las iniciativas de transformación digital, tanto públicas como privadas”.
El informe subraya también que “Los roles tradicionales como desarrolladores de software, analistas y científicos de datos han evolucionado hacia especializaciones más avanzadas, como desarrolladores de IA, ingenieros de 'machine learning', arquitectos de IA y especialistas en modelos generativos. Estos perfiles no solo analizan datos, sino que diseñan, entrenan e implementan modelos de IA avanzados, fundamentales para la innovación tecnológica”.
La compañía remarca que el ecosistema tecnológico español cerró 2025 en una fase de “normalización” tras varios ejercicios de fuerte expansión. A su entender, el empleo TIC continúa al alza en España, pero ahora lo hace de forma “selectiva y estratégica”, priorizando la materialización efectiva de las contrataciones frente al mero volumen de vacantes publicadas.
De acuerdo con los datos del estudio, las contrataciones efectivas, medidas mediante la afiliación a la Seguridad Social en las principales categorías de actividad, aumentaron en 2025 en 28.850 altas netas. Así, se pasó de 612.427 afiliados a finales de diciembre de 2024 a 641.277 en el mismo mes de 2025, lo que implica un crecimiento interanual cercano al 4,5%.
Adecco explica que “Este comportamiento sitúa al sector TIC como uno de los principales generadores de empleo cualificado en España. En paralelo, las publicaciones de ofertas laborales para perfiles tecnológicos crecieron en torno al 1,8%, llegando a alcanzar un total en 2025 de casi 222.000. Estos datos reflejan un mercado más enfocado en cerrar incorporaciones reales que en publicar vacantes genéricas”.
El análisis territorial del estudio indica que la demanda de talento TIC continúa muy concentrada en Madrid y Barcelona, que reúnen en torno al 62% de las ofertas publicadas.
Otros polos como Málaga (2,7%), Sevilla (2,3%) y Vizcaya (1,4%) “actúan como 'hubs' especializados con peso aún limitado”, según señalan los responsables del informe.
Sobre estas bases, los autores concluyen que “Sobre esta base, el sector TIC afronta 2026 desde una posición de mayor madurez. En un contexto marcado por la incertidumbre económica, la presión regulatoria y la necesidad de justificar cada inversión, la tecnología deja de concebirse como un fin en sí mismo y pasa a ser un habilitador directo del negocio”.