La Alianza por la Competitividad de la Industria Española ha denunciado este jueves el impacto económico “muy relevante” del absentismo laboral, ha expresado su “especial preocupación” por las consecuencias en la industria y ha solicitado un acuerdo entre agentes públicos y privados para ganar eficiencia en el sistema y salvaguardar la competitividad.
En una nota, la organización considera “imprescindible” y urgente abrir este debate con las administraciones, los agentes sociales y las patronales empresariales. Señala supuestas carencias del modelo actual, como “dificultades” en la gestión pública y “ausencias innecesariamente largas”, y subraya que “unos niveles elevados de absentismo son un riesgo” tanto para la competitividad como para el empleo.
La Alianza se alinea con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) al definir el absentismo como “un problema de país” y al avisar de que “las ausencias prolongadas o repetidas están tensionando el funcionamiento diario de numerosos centros productivos y comprometiendo la capacidad de las empresas para afrontar picos de actividad, garantizar plazos y mantener su competitividad”.
El conjunto de asociaciones sectoriales resalta que “el absentismo ha adquirido una dimensión económica muy relevante, con efectos que trascienden el ámbito laboral”. Cita, entre otros datos, un coste directo para las empresas manufactureras españolas de 3.178 millones de euros en 2025, un 13,22% más que en 2024, al que se suma el importe de las prestaciones económicas de la Seguridad Social asumidas por las mutuas en los procesos de Incapacidad Temporal por Contingencia Común.
Asimismo, menciona el coste global para todas las compañías españolas con trabajadores cubiertos por mutuas, que asciende a 20.508 millones en 2025, un 13,41% más, y una tasa media anual de absentismo total en la industria del 7,35%, entre otros indicadores.
“Es necesario situar este asunto en el centro del debate institucional, adoptando soluciones que combinen protección del trabajador, solidez técnica y eficiencia en la gestión pública”, sostiene la Alianza, que al mismo tiempo propone “reactivar un espacio o mesa de trabajo especializado sobre incapacidad temporal, con criterios sólidos, indicadores verificables y participación activa de todas las partes implicadas”.
REDUCIR AUSENCIAS “INNECESARIAMENTE LARGAS”
El comunicado lamenta que “existen dificultades en la gestión pública de las bajas médicas, especialmente en los procesos de contingencias comunes” —como plazos excesivamente largos, una fuerte presión asistencial en la atención primaria y una coordinación insuficiente entre organismos—. Reclama reforzar el papel de las mutuas colaboradoras y aboga por mejorar los sistemas de información, control y evaluación ligados a los procesos de incapacidad temporal.
“Acortar los tiempos administrativos y sanitarios ayudaría a reducir ausencias innecesariamente largas y a facilitar retornos seguros al puesto de trabajo, disminuyendo el impacto organizativo para las empresas”, afirma.
“La industria lleva tiempo advirtiendo de la necesidad de corregir el sistema y mejorar su eficiencia, porque unos niveles elevados de absentismo son un riesgo para nuestra competitividad y, eventualmente, para el propio empleo”, recuerda el portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, quien critica que esta preocupación ha tenido “poco eco en las instituciones”.
“El absentismo es un fenómeno complejo que requiere avanzar hacia un sistema de gestión que garantice la atención sanitaria adecuada y ágil, proteja al trabajador en situaciones de necesidad y, al mismo tiempo, permita a las empresas mantener su capacidad de producción y planificación” para “preservar la sostenibilidad y la competitividad” del sistema industrial y del empresarial, concluye.
En fechas recientes, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, también ha cargado contra el “ausentismo” laboral, que, según ha señalado, se produce con “mayor frecuencia” los lunes y los viernes, y ha criticado al Ministerio de Trabajo por pretender que los sindicatos “dirijan” las empresas mediante la nueva ley de democracia en la empresa.
Por otro lado, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha defendido este jueves que el incremento de la incapacidad temporal en España “no es responsabilidad de los trabajadores”, sino que obedece a diversos factores y se observa igualmente en otros países europeos.
La Alianza está formada por AICE (combustible), Anfac (automoción), Aspapel (papel), Feique (química y farmacia), FIAB (alimentación y bebidas), Oficemen (cemento), Primigea (materias primas minerales), Sernauto (componentes de automoción) y Unesid (siderurgia), y representa el 60% del Producto Industrial Bruto de España.