La industria de la bicicleta en España alcanzó en 2025 una facturación de 2.177 millones de euros, lo que supone un retroceso del 5,9% respecto a 2024, con unas ventas de 1.093.478 bicicletas, apenas un 0,7% menos, según el Informe del Sector de la Bicicleta presentado este miércoles por la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) y Cofidis.
El sector conserva alrededor de 25.000 puestos de trabajo directos y consolida su rol “como motor económico, social y deportivo, impulsando la movilidad urbana, el ocio y el deporte en España”.
El precio medio de las bicicletas comercializadas se situó en 1.281,71 euros, condicionado por el peso de la gama media y alta, en especial de las bicicletas eléctricas, que supusieron el 21,5% de las unidades y el 35,2% de la facturación total. En el ámbito de la movilidad urbana, más de la mitad de las bicicletas vendidas fueron eléctricas (55,4%).
Por tipologías, la Mountain Bike aglutina aproximadamente la mitad del valor del mercado (50,81%), seguida de la bicicleta de carretera (37,94%), la orientada a movilidad urbana (5,65%) y los modelos infantiles (5,60%). La categoría gravel se afianza como una de las líneas con mayor crecimiento, con un proceso de electrificación cada vez más acusado.
El número de puntos de venta permanece prácticamente invariable, con 2.907 tiendas y comercios especializados, mientras gana peso la oferta de servicios vinculados, como talleres de reparación y negocios de alquiler.
Tras varios ejercicios de ajuste tras la pandemia, el sector se encamina hacia un escenario de mayor equilibrio, con bases para retomar el crecimiento, apoyado en estrategias más sostenibles y en una internacionalización al alza de las compañías integradas en AMBE.
Jesús Freire, secretario general de AMBE, subrayó que los datos confirman que la bicicleta sigue siendo una opción preferida de ocio y deporte, así como un medio de transporte urbano clave, reflejando hábitos más sostenibles y un creciente interés por el ocio activo y saludable.