La industria manufacturera de Estados Unidos registró una mejora en marzo, al avanzar el índice de gerentes de compras (PMI) que elabora S&P Global hasta los 52,3 puntos desde los 51,6 del mes previo. Con este registro, el indicador suma ya ocho meses seguidos en terreno expansivo, impulsado principalmente por la fortaleza de la demanda interna en un contexto marcado por los efectos de la guerra en Oriente Próximo.
El aumento de la producción y de los nuevos pedidos, con ritmos de crecimiento considerados sólidos, fue clave para el avance del PMI industrial en marzo.
La mayor demanda vinculada a la decisión de muchas compañías de adelantar compras ante la incertidumbre internacional también incidió en el comportamiento del sector manufacturero. No obstante, la demanda interna se consolidó como el elemento decisivo de la mejora frente a los datos de febrero.
En contraste, las ventas al exterior continuaron encadenando descensos, lastradas por los problemas en las cadenas de transporte, el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo y el impacto de los aranceles, factores que han mermado la demanda procedente del extranjero.
Pese a que las empresas mantienen su confianza en que los niveles de producción y ventas alcanzados en marzo podrán sostenerse en el corto plazo, la inestabilidad asociada a las tensiones geopolíticas y a la guerra mantiene en guardia a los fabricantes y ha introducido cierta moderación frente a las previsiones mensuales iniciales.
“El mayor crecimiento de la producción en marzo apunta a una resiliencia alentadora para la industria manufacturera estadounidense frente al estallido de la guerra en Oriente Medio. La confianza empresarial respecto a la producción para el próximo año también se ha mantenido sólida hasta el momento”, ha sostenido el economista jefe del área de empresas de S&P Global, Chris Williamson.
“Aún es pronto para evaluar el impacto del conflicto, y el fuerte aumento de los precios y los retrasos en las entregas han ensombrecido las perspectivas, amenazando con impulsar la inflación, frenar la demanda y obstaculizar las cadenas de suministro”, ha añadido.