La industria manufacturera de la zona euro arrancó 2026 con un nuevo retroceso de la actividad, encadenando así tres meses en terreno contractivo. El índice PMI manufacturero subió ligeramente hasta los 49,5 puntos frente a los 48,8 registrados en diciembre de 2025, pero continúa por debajo del nivel de 50 puntos que separa expansión de contracción.
“Se observan algunos progresos en el sector manufacturero, pero avanzan a paso de tortuga”, señala Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, que destaca el repunte de la producción al comienzo del año, aunque el volumen de nuevos pedidos volvió a caer.
En este contexto, enero volvió a traer recortes de empleo en la industria, que suma ya 32 meses consecutivos destruyendo puestos de trabajo. No obstante, el ajuste aplicado a comienzos de 2026 fue el menos intenso desde septiembre de 2025.
Al mismo tiempo, las fábricas de la zona euro afrontaron un aumento más acusado de sus costes, ya que los precios de los insumos se aceleraron en enero hasta marcar máximos de los últimos tres años. Sin embargo, los precios de venta apenas variaron, lo que refleja que las compañías tienen un margen muy limitado para trasladar esas subidas de costes a sus clientes.
Por países, la encuesta muestra que en enero hubo crecimiento de la actividad manufacturera en Grecia, Francia y los Países Bajos, aunque estas mejoras quedaron ampliamente compensadas por las caídas registradas en Alemania, Italia, España y Austria.
“España, que se había situado a la cabeza de las cuatro principales economías de la zona euro durante la mayor parte de los últimos dos años, ha visto su industria manufacturera decaer durante dos meses consecutivos” comenta De la Rubia, para quien este panorama tan desigual en la zona euro no sienta precisamente las bases para una recuperación sostenida.