El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Costa Rica terminó el año 2025 con una variación interanual del -1,23%, tras anotarse en diciembre un ligero repunte mensual del 0,08%, de acuerdo con las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Este resultado supone la segunda mayor contracción anual de los precios en los últimos diez años, solo superada por la de 2023, cuando la inflación se situó en el -1,77%.
Entre el conjunto de bienes y servicios que componen el indicador, el 47% encarecieron su precio en los últimos doce meses, el 35% registraron descensos y el 18% restante no mostró cambios.
Por grupos de consumo, los alimentos y las bebidas no alcohólicas anotaron el incremento más destacado (0,78%), seguidos de los bienes y servicios diversos (0,36%), las bebidas alcohólicas y el tabaco (0,32%) y el apartado de recreación, deporte y cultura (0,30%).
En el lado opuesto, el transporte abarató sus tarifas un 1,09%, mientras que la categoría de prendas de vestir y calzado redujo sus precios un 0,68%. A su vez, la información y comunicación, junto con el alquiler y los servicios vinculados a la vivienda, registraron una variación negativa del 0,03%.
En este contexto, el Banco Central de Costa Rica decidió a mediados de diciembre recortar el tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 3,25%, en un entorno interno caracterizado por el dinamismo de la actividad económica y unas tasas de paro próximas a sus mínimos históricos.