El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos se situó en enero en el 2,4% interanual, lo que supone tres décimas menos que en diciembre y el registro más bajo desde mayo de 2025, de acuerdo con los datos difundidos este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
El IPC subyacente, que deja fuera de la medición los precios de la energía y de los alimentos por su elevada volatilidad, descendió una décima en el primer mes del ejercicio, hasta el 2,5%, su cota más reducida desde marzo de 2021.
En cuanto a la evolución por componentes, los alimentos aumentaron sus precios un 2,9%, mientras que los productos energéticos fueron en enero un 0,1% más baratos que en el mismo mes del año anterior. Si se observa la variación mensual, el IPC general repuntó un 0,2% y el subyacente avanzó un 0,3%.
Este dato de inflación de enero puede influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), que intenta encontrar el equilibrio entre contener una inflación todavía por encima del objetivo del 2% y el riesgo de una mayor desaceleración del mercado laboral.