La inflación interanual de la eurozona se habría moderado ligeramente en diciembre, al reducirse una décima, hasta un avance de los precios del 2% anual. Este nivel coincide con el objetivo de estabilidad del Banco Central Europeo (BCE) y supone el menor encarecimiento del coste de la vida en la región desde agosto, de acuerdo con la estimación preliminar publicada por Eurostat.
Este alivio en la evolución de los precios durante diciembre se explicaría sobre todo por un descenso más intenso de la energía, cuyo coste cayó un 1,9% interanual, frente al retroceso del 0,5% registrado en noviembre. En sentido contrario, los alimentos frescos volvieron a encarecerse con fuerza, con una subida del 4,2% interanual, por encima del 3,2% del mes precedente.
En cuanto al resto de componentes, los bienes industriales no energéticos incrementaron su precio un 0,4% interanual, una décima menos que en noviembre, mientras que los servicios registraron un aumento del 3,4%, también una décima por debajo del avance interanual observado el mes anterior.
Si se excluye del cálculo el efecto de la energía, la inflación de la zona euro se mantuvo en diciembre en el 2,4%. Por su parte, la tasa subyacente, que además de la energía prescinde de los precios de los alimentos, el alcohol y el tabaco, descendió hasta el 2,3% desde el 2,4% de noviembre, situándose en su cota más baja desde agosto.
Por países, las menores tasas anuales de inflación se observaron en Chipre (0,1%), Francia (0,7%) e Italia (1,2%), mientras que los repuntes más acusados de los precios se dieron en Estonia y Eslovaquia (4,1% en ambos casos) y en Austria (3,9%).
En España, el índice de precios repuntó un 3% interanual en diciembre de 2025, dos décimas menos que en noviembre, lo que permitió reducir a un punto porcentual el diferencial desfavorable de inflación frente al conjunto de la eurozona.