La inflación interanual de la eurozona se situó en diciembre en el 1,9%, por debajo del 2,1% anotado en noviembre de 2025, lo que refleja un enfriamiento de las presiones sobre los precios mayor de lo anticipado y la menor subida del coste de la vida en el bloque desde mayo del año anterior, según la segunda lectura publicada por Eurostat.
En su cálculo preliminar, la oficina estadística comunitaria había apuntado para diciembre una tasa interanual del 2%. Finalmente, el ejercicio 2025 se cerró con una inflación en la zona del euro una décima por debajo del umbral de estabilidad a medio plazo del 2% que el Banco Central Europeo (BCE) fija como referencia.
En el conjunto de la Unión Europea, la inflación interanual también se moderó al finalizar diciembre, hasta el 2,3%, frente al 2,4% registrado en noviembre de 2025, aunque el ajuste fue algo menos acusado que en la eurozona.
Dentro de la UE, las tasas anuales de inflación más reducidas correspondieron a Chipre (0,1%), Francia (0,7%) e Italia (1,2%), mientras que los repuntes más elevados se dieron en Rumanía (8,6%), Eslovaquia (4,1%) y Estonia (4,0%). En España, el índice armonizado se situó en diciembre en el 3%, dos décimas por debajo del nivel de noviembre de 2025, manteniendo así un diferencial de precios negativo frente a la eurozona de 1,1 puntos porcentuales.
Los datos de Eurostat muestran que la moderación de la inflación en la zona euro en diciembre estuvo vinculada a un descenso del 1,9% en el coste de la energía, intensificando la caída del 0,5% observada en noviembre. En contraste, los alimentos frescos se encarecieron un 4,2%, frente al 3,2% interanual del mes precedente.
Por su parte, los bienes industriales no energéticos aumentaron un 0,4% interanual, una décima menos que en noviembre, mientras que los servicios registraron un alza del 3,4%, ligeramente inferior al 3,5% del mes anterior.
Si se excluye del cálculo el componente energético, la inflación de la zona euro descendió una décima en diciembre, hasta el 2,3%. La tasa subyacente, que además de la energía deja fuera “los alimentos, el alcohol y el tabaco”, se redujo en diciembre al 2,3% desde el 2,4% previo, marcando su nivel más bajo desde agosto.