El índice de precios de consumo (IPC) de China avanzó en marzo un 1% en tasa interanual, lo que supone una moderación de tres décimas respecto a febrero, al tiempo que el índice de precios de producción (IPP) escaló hasta el 0,5%, registrando su primer dato positivo en 41 meses por el efecto del encarecimiento del petróleo vinculado al conflicto en Oriente Próximo.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de China, la inflación subyacente, que excluye la volatilidad de la energía y de los alimentos frescos, se situó en marzo en el 1,1% interanual.
En comparación mensual, los precios al consumo retrocedieron un 0,7% en marzo, después del aumento del 1% observado en febrero.
Así, en el primer trimestre de 2026, la inflación media de China se colocó en el 0,9%.
En cuanto a los precios industriales, la oficina estadística china detalló que el IPP alcanzó en marzo el 0,5%, frente al descenso del 0,9% de febrero, lo que representa la primera variación positiva del indicador en 41 meses.
En términos mensuales, la inflación en origen repuntó un 1% en marzo, su mayor incremento en 48 meses, acelerándose desde el 0,6% de febrero y encadenando seis meses seguidos de avances, impulsada sobre todo por el encarecimiento de los hidrocarburos asociado a la guerra en Irán.
A este respecto, Dong Lijuan, jefe de Estadística de la División Urbana de ONE, atribuyó el repunte del IPP a “factores importados internacionales”.
“Entre los principales sectores, influenciados por el fuerte aumento de los precios internacionales del petróleo crudo y otros productos, las industrias nacionales relacionadas con el petróleo experimentaron rápidos incrementos de precios”, explicó Dong Lijuan.