El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Argentina alcanzó en febrero una variación interanual del 33,1%, menos de la mitad del 66,9% registrado un año antes, de acuerdo con los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
No obstante, en comparación con enero se produjo un ligero repunte, ya que en el primer mes del año la subida anual fue del 32,4%. En cambio, la inflación mensual se mantuvo estable en el segundo mes de 2026, con un incremento del 2,9%.
Los mayores aumentos de precios se concentraron en los apartados de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8%); así como en alimentos y bebidas no alcohólicas y en bienes y servicios varios (ambos con un 3,3%); además de restaurantes y hoteles (3%).
En el lado opuesto, el coste de las prendas de vestir y el calzado no registró variaciones frente a enero, mientras que las bebidas alcohólicas y el tabaco se encarecieron un 0,6% y la educación avanzó un 1,2%.
La difusión de estas cifras se produce algo más de un mes después de la dimisión del director del INDEC, Marco Lavagna, tras admitir el Banco Central de la República de Argentina (BCRA) que la inflación habría sido mayor en los dos últimos años de haberse aplicado el nuevo esquema de IPC.
Pese a la renuncia de Lavagna, el Ejecutivo argentino optó, por “instrucción” del presidente, Javier Milei, por mantener el nuevo modelo de medición por razones de “transparencia estadística”.