La junta general de accionistas de CaixaBank ha dado este viernes su visto bueno a la continuidad del presidente de la entidad, Tomás Muniesa, como consejero dominical por un nuevo mandato de cuatro años, y ha respaldado el nombramiento de Ana María García como consejera independiente y, por cooptación, de Pablo Arturo Forero también como consejero independiente.
La reunión se ha desarrollado en el Palau de Congressos de València, con la asistencia física o representada de 83.167 accionistas, que concentran el 83,87% del capital social, y ha contado igualmente con la presencia del consejero delegado, Gonzalo Gortázar.
García ocupa el puesto dejado por Amparo Moraleda, que ha presentado su dimisión al agotarse el límite de 12 años desde su incorporación al consejo. En la misma sesión, la Junta ha respaldado la renovación de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente.
Los socios han apoyado todos los puntos sometidos a votación, entre ellos las cuentas anuales individuales y consolidadas y sus correspondientes informes de gestión del ejercicio 2025, la gestión del consejo de administración durante el año y una reducción de capital de hasta un 10% de las acciones mediante su amortización.
La asamblea también ha sacado adelante la política retributiva de los consejeros, pese al voto en contra del Frob, segundo accionista de la entidad, que se ha posicionado del mismo modo que en 2024 y 2025.
Fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa han señalado a Europa Press que el rechazo no tiene "nada que ver" con la gestión de CaixaBank, sino con su criterio interno de oponerse a incrementos salariales superiores a los de la plantilla.
Dividendo y retribución al accionista
La Junta ha ratificado el reparto de un dividendo complementario de 2.320 millones de euros, equivalente a 0,3321 euros por acción, con cargo a los resultados de 2025, que se abonará el próximo 9 de abril.
Con este segundo abono, sumado al dividendo a cuenta de 0,1679 euros brutos por título ya satisfecho, la remuneración total en efectivo al accionista correspondiente a 2025 asciende a 0,5 euros brutos por acción, lo que supone un incremento del 15% frente al dividendo por acción de 2025.
En conjunto, CaixaBank destinará a dividendos con cargo al ejercicio 2025 un total de 3.499 millones de euros, lo que implica un 'payout' del 59,4%.
Protestas sindicales y clima laboral
En un ejercicio marcado por las elecciones sindicales en CaixaBank y coincidiendo con la huelga convocada para este viernes, portavoces de distintas organizaciones sindicales han utilizado el turno de palabra de los accionistas para cuestionar el incremento retributivo propuesto para Gortázar y denunciar la presión que, según han afirmado, soporta la plantilla para la comercialización de productos.
Para SECB, Begoña Peiró ha asegurado que "ha llegado el día en el que su plantilla ha dicho basta" y ha afeado el modelo comercial de la entidad y la presión comercial que tiene la plantilla.
De CC.OO., Íñigo Vicente ha subrayado que la plantilla "exige que los beneficios recaigan en quien los hace posibles" y ha pedido que los beneficios solo son sostenibles con una plantilla motivada, reconocida y que haga su trabajo en un clima laboral sano.
La representante de UGT Raquel Ruiz ha explicado que "la situación laboral no se puede sostener más" y que los trabajadores están enfadados, decepcionados y al límite.
De ACCAM-ACEEC, Ángel Bartolomé ha lamentado que la presión comercial, el seguimiento constante y las continuas campañas provocan "equipos exhaustos y con niveles de estrés cada vez más elevados".
Elena Serrano, de SATE, ha pedido acabar con los "incrementos de retos asfixiantes" y la presión que ha dicho que afecta a la salud de los trabajadores.
Para STOP, Eliseo Martorell ha afeado el aumento salarial de Gortázar y ha dicho que, para la plantilla, "la presión es una patología crónica, es 'burnout', es baja por ansiedad".
De la Intersindical, Antonio Cano ha añadido que en los últimos 10 años "la vida de los trabajadores se ha hecho más difícil, mientras que los resultados se han hecho más grandes".
El representante del SIB, Joan Mayol, ha lamentado que la plantilla es la que genera el valor "y quien menos gana a cambio", en comparación con la dirección y los accionistas.
De Unió Obrera Balear, Joan Reynés ha protestado ante unos "retos insostenibles y la insoportable presión comercial".
Para CGT, Ignacio Casado ha criticado "amenazas, presión, despidos, objetivos, medios silentes y sindicatos afines".
Para el SECPB, Carlos Guerrero ha lamentado que el éxito económico y profesional de la integración de Bankia "no se ha traducido en una homologación efectiva en retribución y derechos sociales".
Muniesa ha respondido que son "plenamente conscientes de la importancia" del clima laboral y la salud de las personas, y ha añadido que en CaixaBank no tienen cabida las dinámicas que generen tensión, aunque ha señalado que la banca es un entorno competitivo y la exigencia forma parte de cualquier organización líder.
Asimismo, ha defendido la mejora salarial de Gortázar, que, ha indicado, "busca un esquema coherente con la responsabilidad, dedicación y alcance de liderazgo" y que todavía presenta margen de convergencia respecto a entidades comparables, tanto europeas como del Ibex 35.
Gortázar ha asegurado que siempre hay puntos de mejora y que han tomado nota tanto de las intervenciones como de la huelga de este viernes.
Banca armada y reclamaciones de clientes
Para la campaña Banca Armada, Maria de Lluc Begur ha criticado que "CaixaBank ha financiado y sigue financiando a empresas que fabrican y suministran armas al ejército israelí", y Javier Pérez ha insistido en lamentar la relación de la entidad con la industria armamentística.
Gortázar ha recordado que el banco está "firmemente comprometido con los derechos humanos" y ha asegurado que ninguna empresa del grupo tiene relación con empresas de armamento controvertido, ni trabaja con intermediarios ni operaciones en países con alto riesgo de vulneración de derechos humanos.
De Adicae, María Ángeles Navarro ha mostrado su preocupación sobre la calidad de la atención al cliente y Victoria Barrachina ha alertado de que las comisiones y servicios están aumentando.
Gortázar ha respondido que CaixaBank tiene más quejas porque tiene una mayor cuota de mercado y ha subrayado que las comisiones bancarias recurrentes se han reducido.