El reciente repunte de alrededor del 10% en el precio del petróleo y del gas ha tenido un "efecto inmediato" sobre los costes del transporte marítimo, por carretera y por vía aérea, según ha comunicado este lunes la organización empresarial UNO.
La patronal ha señalado que la escalada de tensión en Oriente Medio está "impactando directamente" en la logística y el transporte, con un "foco de incertidumbre" en el Estrecho de Ormuz, zona por la que pasa cerca del 20% del crudo que se consume en el mundo, además de gas natural y mercancías industriales de carácter estratégico.
Aunque no se ha declarado un bloqueo oficial, la reacción de Irán a los últimos ataques ha paralizado de facto el tráfico marítimo en este paso, dejando a cientos de buques fondeados y obligando a las grandes navieras a suspender de forma temporal sus servicios en el área.
Este escenario de elevada volatilidad se traduce en fletes más caros, mayores tiempos de tránsito al recurrir a rutas alternativas y saturación en corredores secundarios, con un impacto especial en las actividades que trabajan con inventarios muy ajustados y cadenas de suministro especialmente frágiles.
Ante esta situación, el presidente de UNO, Francisco Aranda Manzano, ha subrayado que el sector logístico "vuelve a demostrar fortaleza y capacidad de adaptación".
En este marco, se están habilitando itinerarios alternativos, mejorando el uso de los recursos disponibles y reforzando la coordinación con proveedores y operadores de transporte para garantizar que los flujos comerciales no se detengan.
Asimismo, la rapidez en la toma de decisiones y la flexibilidad operativa están ayudando a contener los retrasos, según ha detallado UNO en su nota. "Este momento refuerza la relevancia del sector como sistema nervioso de la economía global", ha concluido Aranda Manzano.