La compañía minera peruano-británica Hochschild cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto atribuido de 201,9 millones de dólares (174,2 millones de euros), lo que supone más que duplicar (108,1%) el resultado registrado el año anterior.
La facturación del grupo avanzó un 24,7%, hasta alcanzar los 1.182 millones de dólares (1.020 millones de euros), mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado repuntó un 38,5%, situándose en 583,7 millones de dólares (503,7 millones de euros).
En paralelo, el conjunto de los costes de producción, administración, exploración, comercialización y otros gastos menores sumó 796,6 millones de dólares (687,4 millones de euros), lo que representa un incremento del 7,7% respecto al ejercicio precedente.
“Este año marca un hito, ya que hemos logrado nuestro mejor resultado financiero hasta la fecha impulsados por la ejecución disciplinada en [la mina de oro y plata] Inmaculada y los precios favorables de los metales preciosos”, ha afirmado el consejero delegado de Hochschild, Eduardo Landín.
“Incorporamos 1,7 millones de onzas a nuestra cartera de recursos, avanzamos en nuestros dos emocionantes proyectos de crecimiento en Perú y Brasil, y aumentamos considerablemente el dividendo, lo que refleja la solidez de nuestro balance”, ha añadido.
De cara a 2026, la multinacional prevé una producción de entre 300.000 y 328.000 onzas equivalentes de oro, mientras que el gasto de capital (capex) en sus explotaciones mineras se moverá en una horquilla de entre 210 y 225 millones de dólares (181,2 y 194,2 millones de euros).
Asimismo, la dirección ha planteado abonar un dividendo final de 5 dólares (4,31 euros) por acción con cargo a 2025, que se pagará el 16 de junio a los accionistas que consten como tales al cierre de mercado del 8 de mayo.