La Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR), en la que participan Alemania, el Reino Unido, España, Bélgica, Italia y Francia, ha formalizado la cofinanciación del programa europeo de ataque electrónico “React II” (“Responsive Electronic Attack for Cooperative Tasks II”, por sus siglas en inglés). Se trata de una iniciativa dirigida por Indra que cuenta con el apoyo de siete países europeos.
El presupuesto aproximado del programa se sitúa en torno a los 70 millones de euros, mientras que la contribución máxima de la Comisión Europea está fijada en 40 millones de euros, de acuerdo con los términos establecidos para esta actuación.
“La firma del contrato confirma el respaldo de España, Italia, Alemania, Suecia, Polonia, Países Bajos y Francia a este programa. Estas naciones, que delegan en OCCAR la gestión del proyecto, dan cumplimiento de esta forma al compromiso que asumieron”, ha detallado Indra en un comunicado.
El proyecto “React II”, que arrancó en 2023 con financiación de la Comisión Europea, reúne a un consorcio integrado por 20 socios de 10 países diferentes y abarca toda la cadena de valor, desde la investigación aplicada hasta el desarrollo y la entrega de soluciones de alta tecnología.
En el ámbito nacional, además de Indra, intervienen Axter Aerospace, Spika Tech y la Universidad Politécnica de Madrid, mientras que en el plano internacional se suman grandes compañías europeas como la alemana Hensoldt, la sueca Saab o la francesa Thales.
“'React II' aborda el desarrollo de las futuras capacidades de ataque electrónico aerotransportado, independientes de la plataforma en la que se implanten. Desarrollará y probará para ello un sistema basado en una arquitectura modular, con bloques funcionales que permitirán reconfigurar el sistema para adaptarlo de forma óptima a los requisitos de las distintas misiones a realizar”, ha añadido Indra.
Entre los elementos tecnológicos más destacados figuran las antenas AESA (“Active Electronically Scanned Array”), las memorias digitales de radiofrecuencia, la formación digital de haces, el sistema de control ambiental mediante turbina de aire RAM (RAT-ECS) y el sistema de mando y control de guerra electrónica (EWC2), entre otros componentes clave.
La solución resultante estará preparada para ejecutar misiones de protección cercana y escolta de aeronaves, así como acciones de interferencia a larga distancia y operaciones de mando y control en el ámbito de la guerra electrónica.