La OCDE afea la fuerte carga fiscal sobre el trabajo en España y plantea desplazarla hacia el IVA y tributos verdes

La OCDE urge a España a rebajar la carga fiscal sobre el trabajo, reforzar el IVA y modernizar su mercado laboral, la innovación y la adaptación climática.

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El sistema impositivo español aplica una presión elevada sobre las rentas del trabajo, lo que, a juicio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), desincentiva tanto la búsqueda de empleo como la generación de nuevos puestos. Por ello, el organismo aconseja a España apostar por tributos “menos distorsionadores” como el IVA y los impuestos medioambientales, además de ir reduciendo de forma gradual determinadas prestaciones para reforzar los incentivos a trabajar.

La primera edición del informe “Fundamentos para el Crecimiento y la Competitividad”, presentada este jueves con la meta de impulsar reformas estructurales que eleven la productividad, constata en el capítulo dedicado a España que la brecha de renta frente a las economías más avanzadas “se ha reducido recientemente”, apoyada en el sólido y continuado avance del PIB en los últimos años.

El ‘think tank’ de las economías desarrolladas resalta también el repunte, aunque moderado, de la productividad tras una década de estancamiento, así como la notable mejora del mercado laboral, si bien persisten tasas de paro todavía altas.

“España ha mostrado un desempeño positivo en la productividad laboral por hora desde 2022, junto con una fuerte creación de empleo, pero aún mantiene una brecha significativa con la zona euro y los principales países de la OCDE”, subraya la institución con sede en París, que considera que un mayor avance de la productividad y una adecuada gestión del envejecimiento demográfico “requieren un mercado laboral flexible y un sector empresarial dinámico”.

En el terreno tributario, el documento incide en que es necesario elevar la eficiencia del sistema, que presenta deficiencias que lastran la productividad y la recaudación, dado que “impone una alta carga al trabajo” y desanima la contratación y la generación de empleo.

El informe apunta, además, que el esquema fiscal favorece la deuda frente al capital, reduciendo los estímulos a la inversión y a la innovación, y advierte de que diversos beneficios fiscales, como exenciones en el IVA y tipos reducidos, merman la neutralidad del sistema y estrechan la base imponible.

En consecuencia, la OCDE plantea a España reorientar el peso de la recaudación hacia figuras menos distorsionadoras, como el IVA y los gravámenes ambientales, y acompasar este giro con una reducción paulatina de ciertas prestaciones para reforzar los incentivos laborales sin castigar las mejoras de ingresos.

Inversión en redes y simplificación administrativa

En otro bloque, el informe alerta de que España afronta costes económicos y fiscales crecientes derivados de los desastres climáticos y, aunque valora que la estrategia de adaptación está alineada con las mejores prácticas internacionales, considera que su aplicación es irregular entre territorios y que la escasa inversión en prevención incrementa las vulnerabilidades.

La OCDE recuerda que el país ha aumentado de forma notable la generación de electricidad renovable mientras se reducían los precios mayoristas, al tiempo que se han puesto en marcha medidas para aliviar las restricciones de suministro, la congestión de la red y los cuellos de botella en la concesión de permisos.

Por ello, el organismo aboga por “ampliar la inversión en infraestructura de red” y sugiere mejorar la coordinación entre administraciones para homogeneizar las políticas de prevención y reforzar las capacidades de los ayuntamientos. También insta a elevar la inversión en infraestructuras de resiliencia y preparación ante desastres, agilizar los procedimientos de autorización y acelerar el despliegue de nuevas redes, incluidas las interconexiones.

Impulso a la innovación y apoyo a las pymes

En materia de innovación, el estudio sitúa a España entre los países de la OCDE con menor proporción de empresas innovadoras y con un gasto privado en I+D reducido frente a las economías más avanzadas. Además, las pymes españolas se enfrentan a dificultades de acceso a personal cualificado y a financiación externa.

Ante este escenario, la OCDE propone simplificar los trámites de solicitud y reembolso para acceder a las ayudas públicas a la I+D mediante una plataforma digital de ventanilla única. Asimismo, recomienda fomentar el uso de financiación de mercado entre las pymes, impulsar la colaboración público-privada y ampliar los servicios de asesoramiento y formación digital específicos para estas empresas, incluyendo el uso de IA, infraestructura y servicios en la nube y análisis de datos.

Formación, cualificación y movilidad laboral

El informe subraya también la relevancia de invertir en capital humano, apoyando a quienes abandonan los estudios de forma prematura y promoviendo el aprendizaje permanente y la actualización de competencias en la población adulta. Para ello, plantea ofrecer itinerarios de formación profesional más flexibles, con especial foco en la FP dual.

Con el fin de mejorar la movilidad y la participación en el mercado de trabajo, la OCDE defiende reforzar las políticas activas de empleo. Aunque la situación laboral ha mejorado, España mantiene una tasa de empleo por debajo de la media de la UE y la OCDE, y el paro continúa siendo elevado, sobre todo entre los jóvenes.

En esta línea, el organismo sugiere potenciar el papel de las oficinas públicas de empleo regionales mediante la digitalización, el refuerzo de plantillas y una mayor colaboración con el sector privado. Además, aboga por ampliar la oferta de formación flexible y a distancia para adaptarse a distintos horarios y circunstancias, facilitando así el acceso a la capacitación y al reciclaje profesional de un número mayor de personas.