La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha reiterado en una nota informativa que los viajeros siguen conservando sus derechos de reembolso, transporte alternativo y asistencia cuando se cancelan vuelos a causa del encarecimiento del combustible.
De este modo, si un vuelo se ve cancelado, la aerolínea está obligada a ofrecer al pasajero la posibilidad de elegir entre la devolución total del importe del billete o un medio de transporte alternativo hasta su destino final.
Igualmente, durante el periodo de espera, el pasajero tiene reconocido el derecho a recibir la atención adecuada, que puede abarcar comida, bebida, alojamiento y el traslado entre el aeropuerto y el hotel cuando resulte necesario.
Por otro lado, la OCU señala que, además de estos derechos básicos, en algunos casos también puede corresponder una compensación económica extra, cuyo importe depende de la distancia del trayecto, salvo que la compañía aérea logre acreditar que concurre alguna de las excepciones legales previstas.
En relación con esto, la organización ha recalcado que el aumento del coste del combustible no se ajusta, en principio, al concepto de “circunstancia extraordinaria”.
Por último, la asociación recomienda a los usuarios revisar con detalle las condiciones de su billete. Si se produce una cancelación o se aplica un recargo que consideren indebido, recuerda que pueden presentar una reclamación y que la entidad pone a su disposición asesoramiento jurídico especializado para la defensa de los derechos de los consumidores afectados.