La OIT prevé que el paro mundial siga en el 4,9% en 2026 y baje al 4,8% en 2027

La OIT prevé un paro mundial estable hasta 2027, pero alerta de estancamiento en el trabajo decente, más informalidad y graves dificultades para los jóvenes.

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Paro, parados, oficinas de empleo del INEM EUROPA PRESS

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La Organización Internacional del Trabajo (OIT) anticipa que la tasa de desempleo mundial permanecerá en el 4,9% en 2026, en línea con los dos años previos, y que descenderá ligeramente hasta el 4,8% en 2027. Pese a esta estabilidad en las cifras, el organismo alerta de que los progresos hacia el trabajo decente “se han estancado”.

El informe “Tendencias Sociales y del Empleo 2026”, difundido este miércoles, estima que habrá alrededor de 186 millones de personas desempleadas este año y casi 187 millones el próximo, lo que supone casi cuatro millones de parados más que en 2024.

Por género, la OIT calcula que la tasa de paro mundial masculina se situará en el 4,8% tanto en 2026 como en 2027, mientras que la femenina se mantendrá en el 5% en ambos ejercicios. En el caso de la población joven, el desempleo permanecería en el 12,3% en esos dos años.

En las economías más avanzadas, el estudio prevé que la tasa de paro aumente una décima en 2026, hasta el 4,5%, para retroceder al 4,4% en 2027. En términos absolutos, el número de personas desempleadas en estos países pasaría de unos 32,7 millones este año a 32,3 millones el siguiente.

“El crecimiento resiliente y las cifras estables de desempleo no deben distraernos de una realidad más profunda: cientos de millones de trabajadores siguen atrapados en la pobreza, la informalidad y la exclusión”, ha señalado el director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo.

El documento advierte de que “cerca de 300 millones de trabajadores continúan viviendo en la pobreza extrema”, con ingresos por debajo de 3 dólares diarios. Al mismo tiempo, la informalidad continúa expandiéndose y se proyecta que 2.100 millones de personas tengan empleos informales de aquí a 2026, con acceso limitado a la protección social, a los derechos laborales y a la estabilidad en el empleo.

El informe remarca también que la escasez de avances en los países de renta baja está dejando aún más atrás a quienes ya sufren las peores condiciones laborales.

En paralelo, la OIT pone el foco en la situación de los jóvenes, que seguirán afrontando serias dificultades: se prevé una tasa de paro juvenil del 12,4% en 2025 y la existencia de unos 260 millones de jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben formación (NINI).

El organismo alerta además de que la inteligencia artificial (IA) y la automatización pueden intensificar estos retos, sobre todo para los jóvenes con estudios superiores en países de ingresos altos que tratan de acceder a su primer empleo en puestos de alta cualificación.

“Si bien el impacto total de la IA en el empleo juvenil sigue siendo incierto, su magnitud potencial justifica un seguimiento estrecho”, concluye el informe.