La OMC asume que el comercio global no volverá al escenario previo a los aranceles de Trump

La OMC advierte de que el comercio global no regresará al escenario previo a los aranceles de Trump, aunque el sistema sigue siendo sólido y reformable.

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El escenario económico internacional no regresará al punto previo a las tensiones comerciales originadas por la imposición de aranceles generalizados del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Así lo ha señalado la directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, quien considera que, pese a todo, el engranaje del comercio mundial continúa operativo, incluso después de haber afrontado “la mayor disrupción en 80 años”.

“No creo que las cosas vuelvan a la normalidad”, ha admitido la responsable nigeriana durante un coloquio celebrado en el Foro Económico Mundial, que concluye este viernes en Davos (Suiza), donde ha compartido escenario, entre otros, con Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), y Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Okonjo-Iweala ha explicado que es comprensible que, ante el nuevo contexto, muchos gobiernos traten de reforzar sus propias economías y sus áreas de influencia regional, por lo que no prevé un retorno al marco anterior. Sin embargo, ha matizado que tampoco augura un deterioro extremo del sistema y ha apuntado que “tal vez tengamos una situación estable ligeramente mejor”.

En esta línea, ha recordado que varias de las estructuras levantadas durante las últimas ocho décadas “estaban extraordinariamente bien construidas” y fueron diseñadas con cierto grado de resiliencia frente a choques como los actuales.

En el terreno estrictamente comercial, que ha sufrido “la mayor disrupción en 80 años” y donde las reglas multilaterales se han visto cuestionadas, la directora de la OMC sostiene que el entramado sigue siendo robusto y que “se necesitará mucho para destruirlo”. A su juicio, el intercambio global continúa desarrollándose bajo el paraguas normativo de la OMC, aunque ha reconocido que el sistema arrastra disfunciones y requiere reformas.

Por ello, ha insistido en la necesidad de “separar el ruido de lo que realmente está sucediendo” para poder interpretar correctamente el momento actual. La principal enseñanza, ha remarcado, es la urgencia de diversificar los flujos comerciales y evitar una dependencia excesiva de Estados Unidos o de China. “Nuestros miembros deberían diversificar su comercio”, ha apostillado.

Plan B y nuevas dependencias

En relación con este debate, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, se ha distanciado de la visión del primer ministro de Canadá, Mark Carney, exgobernador del Banco de Inglaterra, quien esta semana en Davos planteó que el planeta se encuentra inmerso en una ruptura más que en una simple transición. No obstante, ha coincidido en que el momento actual exige contemplar “un plan B o planes B”.

“Creo que los responsables políticos estamos en un punto en el que debemos considerar un plan B o planes B, pero, incluso con esos planes B, no estoy segura de que debamos hablar de ruptura, sino de alternativas”, ha comentado la máxima responsable del BCE.

Lagarde ha admitido que resulta imprescindible detectar con mayor precisión las vulnerabilidades, las dependencias y el grado de autonomía de las economías, pero ha recalcado que, desde la óptica empresarial y macroeconómica, “dependemos unos de otros”.

“Tenemos vínculos muy fuertes”, ha subrayado, insistiendo en la conveniencia de explorar todas las opciones y de discriminar entre señales reales y ruido de fondo. “Tenemos que ser honestos con las cifras que utilizamos”, ha afirmado al referirse a los datos y previsiones que manejan las instituciones.

“No estamos en Kansas”: un mundo más inestable

Por su parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, ha descrito el entorno posterior a las tensiones comerciales y a la creciente incertidumbre con una alusión directa a la película ‘El Mago de Oz’, al señalar que “ya no estamos en Kansas”.

Según Georgieva, el contexto actual es más proclive a episodios de crisis, con sobresaltos que provienen de la geopolítica, de la innovación tecnológica y del cambio climático. Al mismo tiempo, ha pedido asumir que vivimos en un orden multipolar en el que han surgido regiones con un peso económico y geopolítico que antes no tenían. “No estamos tan acostumbrados a un entorno tan cambiante”, ha señalado.

“Lo que quiero decir es: ¿cuántos de ustedes han visto 'El Mago de Oz'?. Muy sencillo. Ya no estamos en Kansas”, ha apostillado, resumiendo así la sensación de cambio permanente que domina la economía mundial.